jueves, 19 de julio de 2007

Alfonsina Storni: poetas suicidas (3)


Alfonsina Storni, se suicidó con 46 años entrando en el Mar del Plata.
El amor que no le correspondió del también escritor (que igualmente se suicida antes que ella), una enfermedad: un cáncer de mama, que resultó incurable, empujaron a esta poeta romántica a un final, a pesar del éxito literario que vivió al final de su vida, a una inestabilidad que provocó su decisión de acabar con ss vida caminando mar adentro en el Mar del Plata.

Dice su biografía:
Alfonsina Storni

(Argentina, 1892-1938)
Escritora argentina, nacida en la Suiza de habla italiana. Maestra de la Escuela Normal y profesora de arte dramático, hizo alguna incursión en el teatro, pero lo más conocido de su obra son sus libros de poemas. Comenzó su carrera literaria en 1916 con La inquietud del rosal, que recoge las sugestiones intimistas y sentimentales de un nuevo romanticismo, desprendiéndose de la poderosa influencia del modernismo. En esta línea publicó El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1920). Sus viajes a Europa, en 1930 y 1934, influyeron en un cambio de rumbo poético, que se refleja en sus libros de madurez, los más logrados, donde la experiencia amorosa se torna confidencia dramática, reflexión sobre la condición femenina y audaz, para la época, sinceridad erótica: Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Formalmente, su expresión se hace más libre y se evade de los moldes anteriores del clasicismo. Se suicidó en Mar del Plata en 1938.

Podéis ampliar más la información sobre su obra consultando la excelente página dedicada a ella en Cervante Virtual:
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Alfonsina/

De Alfonsina, todos recordaremos los últimos versos que escribió antes de morir, premonitorios de su suicidio:

DIENTES DE FLORES, COFIA DE ROCÍO...

Último poema antes de suicidarse.

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

........

Tenme prestas la sábana terrosa...

Basada en este poema nació la preciosa y conocida canción "Alfonsina y el mar" que interpreta como nadie Mercedes Sosa. Podéis escucharla pinchando en este video. Ya solo me resta invitaros a conocerla más, leyendo sus poemas:

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