miércoles, 4 de julio de 2007

Esther Giménez, la capacidad de emocionar.


Mi querida Esther Giménenez, tenía que estar hace ya tiempo entre mis poetas necesarios, por dos motivos, primero por lo grande que es como poeta y segundo por lo grande que es también como amiga.
Esta poeta española, nació en la Villa de Vallecas, Madrid, en 1979. Aunque ha estudiado varios semestres de Biología está finalizando en la actualidad la carrera de Filología. A pesar de su juventud se observa en su poesía un sorprendente dominio de las formas, hecho que destacó el jurado que le concedió el XV Premio de la poesía Hiperión. Se publicó así su libro «Mar de Pafos» en el año 2000, que se caracteriza por una concepción irónica y contemporánea del amor y la sensualidad.
Ha publicado también el poemario "Epitafios" (Cuadernos del Vigía, Granada-2001) además de haber sido incluida en infinidad de antologías.
Esther, que se inició escribiendo poesía siguiendo las reglas de la métrica (sonetos, décimas, sextinas... ) experimenta ahora con el verso libre con igual maestría.
Pero Esther tiene un secreto, porque sabe lo que importa. Puedes dominar la técnica o el verso libre, pero debajo (o por encima de todo ello) debes ser capaz de transmitir la emoción. Y Esther Giménez lo consigue.
La poesía de Esther es un lugar habitable.
Gracias Esther.
Comparto aquí sus poemas. Espero, como siempre, que consiga transmitiros´la cuirosidad por seguir leyéndola.
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FIN DE CURSO

Se sabe del amor por la querella
entre lo que has ganado y has perdido;
esa lucha ampulosa del sentido
contra la dependencia que lo sella.

Quizás en la tendencia a dejar huella
para que nadie más caliente el nido
o en el reír perverso, enloquecido,
tocando el centro exacto de una estrella.

Es la butaca incómoda de un cine:
la mente más curiosa y transitoria
se sienta por que el fin no se termine.

En el beso final, la vasta Historia.
Ese breve esplendor que nos define
la intemporalidad de la memoria.
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CHAGRIN D' AMOUR

No hay estrellas fugaces ni horizontes.
La tierra inmóvil ve cómo el Sol muere
olvidando marcar días y noches.
La Luna es una cara oscura. Duerme.

Después de primaveras no hay veranos.
Mayo es glacial y abate la turgencia
tallando un verde intrínseco y ajado.
Los aromas, antígenos de alergia.

Todo es lo que parece. Nada existe.
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HALLAR AL FIN

Mirarte a ti a los ojos más atenta.
Perderse en línea recta en la que busco.
Sólo encontrar la puerta tras la puerta,
espejo en el espejo más minúsculo.

El Aire, el Agua, el Fuego, solo estrella.
El Big Bang de moléculas del Mundo.
Responderse "verdad " por si se acierta
y no acertar. Volverse a un mismo punto.

Leerte a ti en los ojos un poema.
Buscarte donde estás, cavar la justo,
descifrar los estratos de La Tierra
y no acertar. Volverse eterno alumno.

Azar. Hallar al fin. Mirarte dentro:
certeza de que no hay Quinto Elemento.
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Y no quiero terminar sin dejaros aquí un ejemplo de una sextina escrita por Esther Giménez (tan complicada de construir) que al leerla nos da la sensación de sencillez, de fluidez, de emoción.
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LA RENAISSANCE MARINE

Desde el primer momento en que tus ojos
miraron, todo tú, recién nacido,
ya te asombró la parte de la sombra.
Ya la supiste límite y sus haces
fluyeron hacia ti en su esencia misma
como, criba de luz, los quiere El Mar.

Dices que ves tan claro bajo el mar...
Que azules son allí todos los ojos
-el pulso azul también- y que una misma
canción suena al morir y al ser nacido:
ese canon de luz con el que tú haces
el pianísimo ciclo hacia la sombra.

Pero tú sabes bien que eres de sombra
e inventas fosas nuevas en tu mar.
Tan pronto son de añil cuando las haces
como les das la luz con nuevos ojos
-niño, ¿quién te contó cómo ha nacido
o cómo nacerá otra vez la misma?

No temas que en la copia de sí misma
también habrá un lugar para tu sombra.
Donde la luz del verso aún no nacido
la cuides en su cáscara de mar,
la curioseen sagaz tus térreos ojos,
la pintes sin salirte de sus haces.

¿Me dejas ayudarte a pintar haces?
Los hay color de luz, de vida misma,
diamantes que se incrustan en los ojos,
carbones que forjó la vieja sombra,
¡y mira el rayo aquel de Sol y Mar
que al Mundo en el albor le fue nacido!

Aprendes de la luz en que has nacido
y su nombre le das a cuanto haces.
Pero ya caes cansado. De alta mar
fluyes despacio ya porque yo misma
te dé un beso y te arrope con tu sombra.
Te velaré, mi amor, aunque tus ojos,

tus ojos, niño nada más nacido,
ya dan a luz la sombra entre mis haces,
sueñan mi misma vuelta al mismo mar.

lunes, 2 de julio de 2007

Entrega de premios de "Fiesta de Santiago el verde" 2007

Ayer domingo, 1 de junio, tuvo lugar la entrega de premios del certamen de relato corto "Fiesta de Santiago el Verde" 2007. Tal como contaba en un comentario anterior, los premios recayeron en:

- PRIMER PREMIO:D. Juan Carlos Fernández León (Madrid)

Obra: "El fin de las pequeñas cosas"

- SEGUNDO PREMIO:D. Luciano Maldonado Moreno (Gijón)

Obra: "Jazín"

- TERCER PREMIO:D. Alfredo Macías Macías (Huelva)

Obra: "Pancho Villa cabalga de nuevo"

Pudimos contar con la presencia de Juan Carlos Fernández y Luciano Maldonado, ambos profesores de Lengua de Secundaria. A Alfredo Macías, ya nos lo había avisado, le fue imposible desplazarse desde Huelva. Quiero agradecer desde aquí la presencia de los dos primeros con los que compartimos la tarde (junto a Rosa y Luisa que les acompañaban).
Creo que tan importante como el hecho de ganar el premio es la posibilidad de compartir e intercambiar experiencias con los premiados y con los organizadores. Me siento particularmente feliz de haber conocido a los dos autores con los que espero podamos coincidir en más ocasiones.
Desde aquí mi deseo de fortuna en sus carreras literarias y el agradecimiento a la Asociación de Vecinos "La incolora" (http://incolora.org) y en especial a su presidente Roberto Carlos Benítez por el empeño y dedicación que ponen en recuperar la Fiesta y en la celebración cada año, desde hace tres, de este certamen literario, cuyo jurado presido.

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar julio


Comienza el mes de Julio.
No sé cómo surgió, pero me he acostumbrado (y me gusta) a empezar cada mes colgando un poema mío en el blog. Comienzo Julio con un poema escrito en Turquía, en el Valle de las Palomas. Lo comparto aquí con vosotros. Que Julio sea generoso con todos.

UCHISAR

La voz del muecín
vuela en las alas de las palomas.
Duerme un perro al sol
ajeno a los turistas
que hacen fotos
y compran baratijas en las tiendas.
La voz del muecín
es lluvia y esfuerzo,
días interminables que giran
socavando la tierra.


© Javier Díaz Gil. Abril 2007.

viernes, 29 de junio de 2007

José Agustín Goytisolo, poetas suicidas (2)



José Agustín Goytisolo, poeta de la Generación española del 50 (de alguno de estos poetas ya he hablado en este blog: Ángel González(1) (2), Gil de Biedma, Claudio Rodríguez) . Sus últimos años vivió inmerso en numerosas depresiones, que le condujeron al suicidio un 19 de marzo de 1999.


Inicié este recorrido de poetas suicidados con Alejandra Pizarnik, hoy quiero hablar de Goytisolo.


Goytisolo era de la opinión de que el poema debía trascender al poeta. Prefería que uno de sus poemas fuera recordado aunque no supiera la gente quién era el autor. Estoy de acuerdo. El poeta no es sino un vehículo, el poema es lo que importa.


De http://www.epdlp.com/ recojo su biografía:


José Agustín Goytisolo (1928-1999)


Poeta nacido en Barcelona el 13 de abril de 1928, de familia burguesa y castellano-hablante, que se vio brutalmente sacudida por la muerte de la madre -Julia Gay- víctima de un bombardeo franquista sobre la ciudad en 1938. El hecho dramático afectó a todos los hijos, pero especialmente a José Agustín, que puso a su hija el nombre de la madre perdida, y que en uno de sus más célebres poemas (musicado y cantado por Paco Ibáñez), Palabras para Julia, une voluntariamente, en amor y deseo, a las dos mujeres. En 1993, en el tomo Elegías a Julia Gay reunió todos los poemas de tema materno, principal en su primer libro, El retorno (1955) y en otro, muy posterior, en que pretendía cerrar esa vieja y fecunda herida, Final de un adiós (1984). Empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Barcelona, y culmina los estudios en la de Madrid, viviendo en el Colegio Mayor Nuestra Señora de Guadalupe, donde conoció a otros poetas de la generación que vivían entonces en Madrid, como José Angel Valente o José Manuel Caballero Bonald. Una generación de grandes poetas y novelistas (García Hortelano, Martín Gaite, Martín Santos) comprometidos contra la dictadura, comunistas o compañeros de viaje algunos años del clandestino Partido, pero también terriblemente comprometidos con la vida: noctámbulos, bebedores, bohemios, liberales todos ellos; sexo, alcohol y vida. Pocos poetas tan ajenos al academicismo. Tras el éxito de su primer libro, José Agustín se convierte en el poeta más famoso del grupo, primacía que mantendrá hasta los años 60. Ganó el Premio Adonais en 1954, el Boscán -entonces muy renombrado- en 1956 con Salmos al viento (uno de sus libros más significativos), y en 1959 el Ausias March, con Claridad. Aunque en 1961 José Agustín es el primero en reunir su obra publicada en el tomo Años decisivos, será también el primero en entrar en una cierta crisis creativa -de la que saldrá con Algo sucede, en 1968- relacionada con la validez de la poesía social como arma política, y aún con el tema -tan generacional- de poesía como conocimiento frente a poesía como comunicación. Todavía le quedan a Goytisolo grandes libros por delante. Así Bajo tolerancia (1973), Taller de Arquitectura (1977), Del tiempo y del olvido (1980) o Como los trenes de la noche (1994). Pero es verdad que otros poetas de su generación (Gil de Biedma, Valente, Brines, Claudio Rodríguez, Angel González) empiezan a preponderar y él resulta menos preeminente. Su último libro de versos, Cuadernos de El Escorial, salió a fines de 1995. Tuvo una importantísima tarea como traductor de poesía. Poetas italianos, como Pavese. Pero sobre todo poetas catalanes. Sus antologías de poesía catalana contemporánea fueron pioneras para que los castellano-hablantes la conocieran (y muy bien traducida) la poesía moderna de Catalunya. Los catalanes, de una y otra lengua, no le deben poco. Desde la inaugural Poetas catalanes contemporáneos de 1968 a Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI de 1996. Bebedor, fumador, vitalista, hombre de la vida como libertad y como exceso, tuvo al final de su vida inumerables depresiones. José Agustín Goytisolo se suicidó el 19 de marzo de 1999 arrojándose al vacío desde el balcón de su casa.


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Tal como dice su biografía, sus poemas fueron musicados por cantautores como Paco Ibáñez. Ambos, Goytisolo y Paco Ibáñez realizaron una serie de recitales en los que compartieron música y poemas, yo asistí a uno de ellos, fue un día inolvidable.


De este imprescindible poeta os dejo aquí algunos de sus poemas, preferidos por mí. Algunos traducen su tendencia a la tristeza y a la depresión, e incluso a su tratamiento, como en "Llega el litio". Como siempre os invito a dsifrutarlos y a conocerle un poco más.


El poema

El poema
es un arma de dos filos.
Uno suave
y el otro
como un grito cortante
como un rayo
incisivo.

¡Ah poeta dulcísimo!

No olvides
esa parte
del poema.
El castigo
es morir por la espalda
degollado
por el segundo filo.


Si todo vuelve a comenzar

Quiero decirlo ahora
porque si no después las cosas se complican.
Soy peor todavía de lo que muchos creen.
Me gusta justamente el plato que otro come
aburro una tras otra mis camisas
me encantan los entierros y odio los recitales
duermo como una bestia
deseo que los muebles estén más de mil años en el mismo lugar
y aunque a escondidas uso tu cepillo de dientes
no quiero que te peines con mi peine.
Te explico estas cuestiones
porque si todo vuelve a comenzar
no me hagas mucho caso acuérdate.

Palabras para Julia

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable,
hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido,
yo se muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Un hombre solo
una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo
no son nada,
pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres,
tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos,
entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino,
nunca digas no puedo más y aquí me quedo,
la vida es bella
tú verás como a pesar de los pesares
tendrás amor
tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es será todo tu patrimonio,
perdóname no sé decirte nada más,
pero tú comprende que yo aún estoy en el camino,
y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí
pensando en ti
como ahora pienso.

Llega el litio

Mucha tristeza nunca le humilló
pero temía el hondo pozo oscuro
que él envolvió en sus aguas cenagosas.

Mucho haloperidol; pinchazos de antabús
probó electroterapia varias veces
y salió disparado hacia una vida
que ahora ya no recuerda: quince años
hasta que llegó el litio: quince años
perjudicando a todos los que amaba
pues gastó su dinero y el ajeno
en alcohol, en viajes y en delirios.

Pero el litio llegó y está en su sangre
y ahora es su compañero de por vida
hasta la oscuridad o la luz total.

Estrictamente personal

El dolor o el cansancio traen a veces
un desmedrado desfallecimiento
unas ganas terribles de olvidar
todo lo que no sea intransferible
-personal como dicen- pero luego
no se distingue ya lo que es de uno
y el egoísmo llega a ser total
a invadir el dominio de otra gente.
Y hoy padezco por algo que no es mío
por lo que ocurrirá con una chica
que no me pertenece: que tan sólo
camina y lee; se equivoca y riñe
casi todos los días en su casa.
No: no es posible dijo; pero sé
que aún guarda mi retrato y que ahora entiende
mis palabras; que hace años la llevaron
a extrañas situaciones. Y me mira
desde un sillón distante sin decirme
qué será de su vida. De la mía
ya sé que nada bueno. Y como esto
mucho tiene que ver con mi neurosis
termino aquí el asunto y a la calle;
me bebo un buen café y a la puñeta.

Encuentro

Alegría yo te
he buscado y buscado
por todos los lugares
por todos los caminos
que andaba y desandaba.
Alguna vez oí
tus pasos en el bosque
otra vez escuché
tu risa pero nunca
te tuve entre los brazos
para poder hablarte
para decirte que
mi vida iba cayendo
como una gota de agua
que hacía frío y
que te he esperado siempre
roto y amante como
me ves como me tienes
contra tu pecho amiga.

miércoles, 27 de junio de 2007

Jorge Luis Borges, poeta.


Jorge Luis Borges es conocido más por su narrativa, por su mundo de espejos y laberintos, de libros interminables y relojes, las bibliotecas como su ideal del mundo, por sus personajes psicológicos.
Pero me interesa mucho el Borges poeta, menos conocido pero no menos intenso. La poesía de Borges sigue una línea conceptual donde explota todos los temas anteriores, como en toda su narrativa, pero teñida con la intensidad de la emoción.
El mismo decía de su Literatura:
"No soy ni un pensador ni un moralista, sino sencillamente un hombre de letras que refleja en sus escritos su propia confusión y el respetado sistema de confusiones que llamamos filosofía, en forma de literatura"

Dice su biografía:

JORGE LUIS BORGES (1899-1986)

Nacido el 24 de agosto de 1899 en Buenos Aires, e hijo de un profesor, estudió en Ginebra y vivió durante una breve temporada en España relacionándose con los escritores ultraístas. En 1921 regresó a Argentina, donde participó en la fundación de varias publicaciones literarias y filosóficas como Prisma (1921-1922), Proa (1922-1926) y Martín Fierro en la que publicó esporádicamente; escribió poesía lírica centrada en temas históricos de su país, que quedó recopilada en volúmenes como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929). De esta época datan sus relaciones con Ricardo Güiraldes, Macedonio Fernández, Alfonso Reyes y Oliveiro Girondo.

En la década de 1930, a causa de una herida en la cabeza, comenzó a perder la visión hasta quedar completamente ciego. A pesar de ello, trabajó en la Biblioteca Nacional (1938-1947) y, más tarde, llegó a convertirse en su director (1955-1973). Conoció a Adolfo Bioy Casares y publicó con él Antología de la literatura fantástica (1940). A partir de 1955 fue profesor de Literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires. Durante esos años, fue abandonando la poesía en favor de los relatos breves por los que ha pasado a la historia. Aunque es más conocido por sus cuentos, se inició en la escritura con ensayos filosóficos y literarios, algunos de los cuales se encuentran reunidos en Inquisiciones. La historia universal de la infamia (1935) es una colección de cuentos basados en criminales reales. En 1955 fue nombrado académico de su país y en 1960 su obra era valorada universalmente como una de las más originales de América Latina. A partir de entonces se suceden los premios y las consideraciones. En 1961 comparte el Premio Fomentor con Samuel Beckett, y en 1980 el Cervantes con Gerardo Diego. Murió en Ginebra, el 14 de junio de 1986.

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Borges llevó su inquietud por el aprendizaje y el conocimiento hasta el final de sus días. Poco antes de morir comenzó a estudiar un idioma para leer (lo hacía a menudo) a los autores en su lengua original.
Hay multitud de biografías y artículos que hablañn de Borges en Internet fáciles de encontrar a los que remito a los más curiosos. Como por ejemplo:
http://sololiteratura.com/bor/borsemblanza.htm

Pero como decía antes, quiero dejar testimonio de su poesía.

Os dejo aquí algunos de sus poemas. Espero que os gusten.

Lo perdido

¿Dónde estará mi vida, la que pudo
haber sido y no fue, la venturosa
o la de triste horror, esa otra cosa
que pudo ser la espada o el escudo

y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
antepasado persa o el noruego,
dónde el azar de no quedarme ciego,
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido

de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
noche que al rudo labrador confía
el iletrado y laborioso día,

según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
que me esperaba, y que tal vez me espera.

Al triste

Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.

El cómplice

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
No importa mi ventura o mi desventura.
Soy el poeta.

domingo, 24 de junio de 2007

Eduardo Galeano: poesía y compromiso.

Eduardo Galeano es un escritor comprometido. A través de su prosa concisa en la que mezcla la poesía con la denuncia social y política, refleja su visión del mundo, el mundo que puebla sus libros con la intención de cambiarlo. Sólo desde el conocimiento es posible el compromiso.
Por su compromiso, Galeano debió vivir exiliado de su Uruguay natal durante largos años.
Dice su biografía:

EDUARDO GALEANO (Uruguay, 1940)

Escritor nacido en Montevideo. En 1959, se casó con su primera esposa, Silvia Brando. Se divorciaron y tres años después se casó con Graciela Berro. Se casó con su tercera esposa, Helena Villagra, en 1976. Galeano ha tenido una carrerra larga y muy importante que incluye tanto su trabajo como periodista e historiador como su participación activa en las cosas políticas, específicamente socialistas. Cuando tenía trece años, empezó a publicar caricaturas para El Sol, un periódico socialista en Uruguay. En 1961-64, fue director de la publicación diaria Epoca, y fue jefe de redacción del semanario Marcha. En la década de los setenta, un grupo derechista militar en Uruguay lo encarceló. Por ésta causa marchó a Argentina. Sin embargo, lo mismo ocurrió en Argentina, y más tarde a España donde vivió desterrado hasta que pudo regresar a Uruguay en 1984. Ha publicado muchos libros sobre la política de América Latina. Los libros más populares, entre otros, son: Las venas abiertas de América Latina (1971), La canción de nosotros (1975), Días y noches de amor y de guerra (1978), la trilogía Memoria del fuego: Las nacimientos (1982), Las caras y las máscaras (1984), y El siglo de viento (1986). Esta trilogía combina elementos de la novela, la poesía, y la historia. Otros libros son El libro de los abrazos (1989), Las palabras andantes (1993), y El fútbol a sol y sombra (1995). Galeano recibió tres premios por sus libros: Premio Casa de las Américas en 1975 para La canción de nosotros y en 1978 para Días y noches de amor y de guerra, y en 1989, el premio -American Book- Award por Memoria del fuego.

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En los libros de Galeano está la sabiduría. Es necesario por eso acudir a sus libros. Galeano es poeta y narrador imprescindible.

Copio aquí alguno de sus textos de "El libro de los abrazos", que estoy seguro, no os dejará indiferentes. Disfrutadlos.

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EL MUNDO
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.

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LOS NADIES

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

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EL AMOR

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.
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LA NOCHE / 1

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

LA NOCHE / 2

Arránqueme, Señora, las ropas y las dudas. Desnúdeme, desdúdeme.

LA NOCHE / 3

Yo me duermo a la orilla de una mujer: yo me duermo a la orilla de un abismo.

LA NOCHE / 4

Me desprendo del abrazo, salgo a la calle.
En el cielo, ya clareando, se dibuja, finita, la luna.
La luna tiene dos noches de edad.
Yo, una.

Tertulia Amargord: final de curso 2007.


Nuestra Tertulia Literaria de la Librería Amargord cerró su curso el pasado miércoles 20 de junio de 2007. Comenzamos a caminar allá por el mes de noviembre en la sede de Amargord, en el madrileño barrio de Lavapiés, con la ilusión de quien emprende un nuevo proyecto después de quince años ininterrupidos que dediqué a dirigir Talleres de Creación Literaria en centros culturales de Madrid.
Nació la necesidad de crear un nuevo foro en el que todos los asistentes compartieran experiencias, sus textos, sus ideas, un lugar en el que mantener la complicidad que durante todos estos años habíamos construido. Con la presencia, en ocasiones, de hasta catorce o quince miembros, la Tertulia se ha convertido en un proyecto estable.
Acaba el curso porque el final de junio marca la llegada del verano, las vacaciones de las actividades "de invierno".

Cerramos el curso con las ganas de prolongar durante el verano la actividad y de no perder el contacto (internet siempre es una ayuda).
El próximo curso, que iniciaremos en la segunda quincena de octubre de 2007, tendrá una nueva sede: la Librería Amargord traslada su local a Colmenar Viejo, un pueblo del norte de Madrid al que tendremos más difícil el acceso.
Estoy convencido de que el nuevo curso traerá nuevos compañeros a la Tertulia y prolongaremos el trabajo desarrollado hasta ahora.
Y como no puede haber un final sin celebración, ese miércoles día 20 de junio nos fuímos a cenar. Desde aquí mi agradecimiento a todos los compañeros de Tertulia por su empeño y ganas que han invertido en nuestro Proyecto. Cuento con todos vosotros el próximo octubre.

Aquí dejo algunas imágenes de la cena.
Un abrazo para todos los compañeros de Tertulia.


Carmen Hernández, David, Alberto, Marina, Rocío, Sagrario, Almudena y Carmen Frontera.


Carmina, Javier y Carmen H.

Ana y Sagrario