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martes, 21 de mayo de 2019

Fallece María Antonia Copado, poeta de la Tertulia Rascamán

María Antonia Copado junto a Javier Díaz Gil

Fallece María Antonia Copado, poeta de la Tertulia Rascamán

Es triste siempre el fallecimiento de un amigo, triste es el fallecimiento de nuestra compañera, poeta de la Tertulia Rascamán. Pero en este caso aún es más triste haber sabido hace pocos días de la muerte de María Antonia Copado Sánchez-Pinedo porque ocurrió en enero de este año 2019.

Su familia impedía el contacto con sus compañeros poetas, alejándola en su enfermedad de su querido ambiente literario. Y no teníamos apenas noticias de ella sino a través de terceros. Triste final.

María Antonia Copado formó parte de la Tertulia Rascamán, acudiendo puntual cada semana, durante muchos años. Su presencia, su punto de vista siempre atrevido, sus poemas valientes, su mirada vanguardista aportaba frescura y calor a la Tertulia.

He dicho en otras entrada en mi blog que era una poeta valiente. Lo dije cuando tuve ocasión de presentarla en 2012 y 2015 con sus dos últimos poemarios "La mujer de la lluvia" y "Cuerpo inerte" publicados por Poeta de Cabra en los que colaboré preparando la selección y edición de los textos. 
Y lo reitero.

Poeta valiente por tratar temas tan poco visitados entonces como en su poemario "La mujer de la lluvia": el amor homosexual en la madurez. Valiente por querer publicar y enfrentarse a su entorno más cercano, valiente por mostrarnos que la poesía era su forma de vida, su manera de compartir.

Es triste la ausencia. Pero el ejemplo de su vida y su lucha (también física, asumiendo y viviendo primero una discapacidad visual severa sobrevenida) nos acompaña, nos ha dejado huella.

En 2014, coincidiendo con los 10 años de la Tertulia publicamos con Poeta de Cabra una antología que recogía la obra de 42 autores de la Tertulia Rascamán. Le pedí que me escribiera una reseña biográfica y ella, discreta, me envió esta tan sencilla:

Escritora y exfuncionaria por una discapacidad sobrevenida.
Tiene dos libros editados Mi tercer hijo y La mujer de la lluvia y uno más, Cuerpo inerte, de próxima publicación. Ha presentados sus libros en varias salas de Madrid y en otras capitales, como Granada y Guadalajara.
Acude semanalmente a la Tertulia Rascamán. 
En versos de un poema suyo se define esta autora:  
“Poeta ambiciosa,
rica en registros distintos y mejorados,
fluidez en el lenguaje.
Deseosa de gloria.
(…)
Amigos que abrigan mi soledad
y soledad compartida con amigos”.
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María Antonia Copado abriga ahora nuestra soledad .
Te recordamos, poeta.

Os anuncio que celebraremos un homenaje en su memoria el próximo 10 de junio de 2019 a las 19.00 horas en la Librería Bar María Pandora. Plaza Gabriel Miró, 1. Me gustaría contar con vuestra presencia.

Quiero mencionar el cariñoso recuerdo de su obra y su vida que el poeta José María Herranz ha publicado recientemente en la revista digital El último hombre, recordando a María Antonia Copado. Pinchad aquí para acceder al contenido. No dejéis de leerlo.

El mejor homenaje ahora es regresar a su poesía.

Quiero de nuevo, compartir mis palabras de presentación de su último libro, Cuerpo inerte, que sirvieron de prólogo. Os dejo aquí el enlace a la entrada que le dediqué en mi blog.

Y, por supuesto, leamos su poesía. María Antonia estará ya con nosotros en sus versos.

Os dejo aquí los poemas que incluimos en la Antología de la Tertulia. 

Que la tierra te sea leve, amiga.

PARA MÍ, TU LLUVIA
 
Tarde plomiza de verano. Abrí con avaricia las ventanas de mi fuego interior. ¿Por qué tanta soledad me anega? Mi cuerpo anhelante. La luz se tornó estaño. Una masa incorpórea, viva, se tendió dócil a mi lado. Su frescor resbalaba por mis senos. Gota a gota me sentí colmada. Beso a beso me supe completa. Para mí, mujer de lluvia, ente deseado. Quédate en el pliegue de mi vientre. Satisface mi penuria con tu plenitud. Gocemos. Te brindo el rincón de mi lujuria. Mañana tu manto sutil libará el fruto y te diré ven pronto que ya te extraño. Los accesos abiertos, el fragor implacable.
 Por eso es mío, el deleite que me ofreces.
Cuerpo divino, mujer de lluvia.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

TE DESEO
 
Tus dedos impacientes bajo las sábanas buscan ansiosos mi pecho hambriento. Gira con lentitud el cuerpo adormecido, ardo en tu húmeda boca. Tu lengua errática deambula por mi piel, bebe el último suspiro que late en mi sangre.
Mi boca en tu boca, tu cuerpo vehemente pulsando el placer, cuerpos revueltos entre las sábanas. Enajenados, estallan en gloriosos alaridos de locura.
Te deseo, quiero de ti hasta la última brizna. Que tu germen sea para mí el postrer alimento. Que no encuentre sosiego si no tengo tu cuerpo.

Colmaré con delirio
mi copa con tu savia.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

CUBIERTA POR TI
 
Llueve. Desde tu reflejo deslumbrante siento cómo tu manto abraza mi avidez y me cubre. Te percibo toda tibia en el sabor de mi lengua. Te muestro, humedad ansiada, mi desnudez. Pleno en gotas, únicamente tu cuerpo me satisface. Abismal es el vacío cuando de lejos dices “con una chispa tuya encendería mi fuego”. Te anhelo en mi rincón de amarga soledad.

Mas nunca satisfago
el ardor que me atormenta.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

CALDO VIVO
 
Yo soy tú.
Mujer distinta, mujer de mi principio. Resbala tu savia por mi pubis utópico y me siento más tú que la quimera que late. Me desbordo y de tu manto absorbo el néctar que se esparce por mi vientre ahíto en nieblas.
Ella, mujer pagana, pertinaz me goza. Soy aluvión de llanto y de ceniza. A pesar de todo elevo tu rutilante llama. Soy pensamiento precario, noche bruna.

Tengo miedo
del aguijón que pudre mi pecho.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

AYER
 
Hoy luzco pintada la nieve en los cabellos y el corazón destila  impotencia y despedida. Ayer fuerza, deseo incontrolado, ayer viva. Hoy solo la tarde me acompaña con sus grises y aún no sé por qué debo irme tan aprisa. Estoy sola y nadie se acordará de mí.
Esta noche será mi último alarde... Asomar de nuevo con las venas repletas. Apurar este último envite y gozar. Quizás mañana no se encienda la luz en mis embozos. 
Retorceré el dolor que siento en el espejo, calzaré esa máscara que tú desconoces para absorber toda tu savia temprana, para que pienses que lato con tu carne firme.
Me iré de madrugada con la sonrisa puesta y colmarás de nuevo el vaso ya vacío. Tu boca llenará el hueco de la huida pero no volveré aunque aúlle tu sangre.

Acuérdate de mí, amor,
cuando me haya marchado.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

TE FUISTE
 
Ya no estás. Tu manto húmedo. Tu boca. Ya no los siento. ¿Por qué te fuiste? El, poderoso, derrama su vigor sobre mi vientre. Sobre mi rostro pinceladas de besos. Pero no hay deseo.
Ven a mí, abrigo de mi unidad. Portadora de paz, del delirio de saberte mía. En esta noche turbia, parece que te sienta.

La luna…
Ella, no me vale.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

Y NO ESTOY AQUÍ
 
Y no estoy aquí. Me fui con la memoria, me escondí en tus armarios otoñales, mecida por tus dedos clandestinos que calmaban esta constante ansiedad por lo lejano.
Y no estoy aquí. Aunque me sientas en el pliegue de tu piel. En la mañana oscurezco y no me ves. Ya no estoy.

En los atardeceres soy ocre
y me esparzo como el polvo.

(Del libro La mujer de la lluvia)

             œ

EL ÁNGULO
 
Despierta y en el ángulo obligado,
espero a que  lo bruno me aniquile.

Lejos estoy de la piel de los que laten,
cercana a las mentes demenciadas.

No me excluyo, me excluyen a sabiendas.
Me imponen las penitencias más feroces,
modifican mi espíritu distinto
que acomodo
disfrazando la amargura de rutina.

Desatino, busco el gozo en la lengua del áspid
que vierte su ponzoña en mis entrañas.
Despierta y presa en ese ángulo,
derramo atrocidades.

                 Maldito  Ente

(Del libro Cuerpo inerte)

             œ

CAMINANDO
 
Debo seguir caminando hasta que concluya
esa obligación de antemano marcada.
Costosa y árida será la rutina del trayecto.

El empuje que tenía en esa
lejana encrucijada
fue aventura fogosa.
Si caía, levantaba de nuevo
con esa celeridad
que solo da la primera vida.

Fueron varias veces
las que rompí promesas,
destruí esperanzas,
sin más sonrojo
que el escarlata de mi boca.

Ahora soy carne hollada,
casi feliz,
pero lenta en el paso...

Escaparé
como siempre.
No tengo alternativa.

Un cuerpo inmóvil cubierto
por un lienzo blanco.

(Del libro Cuerpo inerte)

             œ

POBRE IMITACIÓN
 
Caminaba enfundando en aquel gabán
demasiado grande para él.
Apenas se le veía la cara.

Llegó a su casa temblando.
Desde el fondo se escuchaban las voces
amortiguadas de sus padres.

No quería saber nada,
no le importaban sus conversaciones.
Se apoyó cansado en la pared,
cerró los ojos.

La puerta cerrada con llave.
Estaba solo.
Un extraño escalofrío le recorrió entero.
Miró a su mesa de trabajo, imposible de alcanzar.

Forzaron la puerta, la madre entró
con precipitación al dormitorio.
Allí esta él, huyendo…

Bajo las zapatillas de la madre
se sintió atrapado.

Gritó:
nadie le oía.

Murió reventado
por el pie de su madre.
Aquella cosa negra y minúscula.
No era nada.

Quizá tampoco nunca fue nadie.

(Del libro Cuerpo inerte)

viernes, 22 de mayo de 2015

26/02/2015: Sala Úbeda, Ateneo de Madrid, presentación del poemario "Cuerpo inerte" de Mª Antonia Copado


El 19 de febrero pasado presentamos este libro en la sede de la ONCE de Madrid. Comentaba el evento y el libro y anunciaba el acto en otra entrada del blog. Puedes verla aquí.

Ahora tenéis una nueva oportunidad de escuchar a la autora, sus poemas y las palabras previas del poeta y editor José María Herranz y de mí mismo, que preparé la edición del libro.

Esta vez será en el Ateneo de Madrid.

Así que, el próximo martes día 26 de mayo de 2015 a las 19:30 hr. se presentará el Libreto nº 13 de Poeta de Cabra, "Cuerpo inerte", de María Antonia Copado, en el salón Ciudad de Úbeda, del Ateneo de Madrid. Presentan el acto José María Herranz y Javier Díaz Gil (poetas).

En palabras del editor, el discurso profundamente vital y desgarrado de Javier Distinto (álter ego usado por la autora en la dictadura franquista) nos mostrará que vida y muerte están entrelazadas de forma agónica. Amor, sexo, sangre, pasión y muerte son los paisajes que el asombrado lector transitará por los versos del nuevo libro de esta valiente y arriesgada autora.

 Os esperamos.

PRESENTACIÓN DE "CUERPO INERTE", DE MARÍA ANTONIA COPADO.
MARTES 26 DE MAYO DE 2015, 19:30 HR.
ATENEO DE MADRID, SALÓN CIUDAD DE ÚBEDA, 4ª PLANTA.
C/ PRADO 21, MADRID
METRO SEVILLA, SOL O ANTÓN MARTÍN


jueves, 19 de febrero de 2015

Texto de mi presentación "Cuerpo inerte" de Mª Antonia Copado. Sala 426 de la ONCE (Madrid) 19/02/2015


Tras la presentación del acto, la autora rodeada de amigos poetas.
Arriba: Jose María Herranz, Juan Antonio Arroyo y Jorge Díaz Leza.
Abajo: María Antonia Copado y Javier Díaz Gil


Esta tarde del 19 de febrero de 2015, tal como anunciaba en una entrada anterior, hemos presentado en la sala 426 de la ONCE (Organización de Ciegos de España) el nuevo poemario de María Antonia Copado, "Cuerpo inerte", publicado por la editorial Poeta de Cabra.

Hemos presentado el libro el poeta y editor José María Herranz y yo.

Tras las palabras previas de los dos presentadores y las de la propia autora hemos realizado alternativamente José María y yo, por los problemas de visión de la autora, una lectura de una muestra de los textos del libro.

Después hubo animada conversación con el público y María Antonia Copado firmo un buen número de ejemplares.

Regreso satisfecho del acto y quiero dejar aquí como en ocasiones anteriores, el texto que he utilizado para mi presentación, que es además el prólogo que escribí para la autora para introducir su libro.

Espero que os guste y que os despierte ganas de leer el libro, merece mucho la pena, de verdad.



CRÓNICA DE UN CUERPO INMÓVIL

María Antonia Copado publica otro nuevo libro valiente después de la aparición en 2012 de La mujer de la lluvia. Aquél, crónica de un amor que rebasa límites: dos mujeres, el amor, la pasión, el dolor y la memoria. Libro imprescindible y, como digo, valiente. Si entonces era Eros el protagonista de su Poesía, en este nuevo libro es Thanatos quien lo habita. 
Eros y Thanatos no son sino las dos caras de una misma moneda. Freud decía que ambos eran los dos instintos sobre los que el Hombre construye su vida. El equilibrio que es necesario alcanzar. Así, La mujer de la lluvia y Cuerpo inerte hay que contemplarlos y leerlos como visiones complementarias, la búsqueda del equilibrio en la mirada del poeta. 
En el primer poema de Cuerpo inerte, Mª Antonia Copado nos descubre el hilo con el que teje su escritura: 
Un cuerpo inmóvil cubierto 
por un lienzo blanco. 
Este libro, nos desvela su autora, es la crónica de un cuerpo inmóvil.  
La muerte, el instante previo, es el lugar desde el que Mª Antonia Copado observa la vida. Regresan a sus poemas la pasión a veces y la lujuria, la memoria y la infancia, personificada en esa niña de los tirabuzones que puebla alguno de sus poemas. Imágenes fijas que explican el presente, con las que explicar el futuro. 
Si en el libro anterior era la prosa poética, es en este el verso el modo de expresión de la autora. La búsqueda del equilibrio en las formas de expresión que se complementan: Eros y Thánatos. La palabra fluida de la prosa, la palabra retenida en el verso. Poemas breves que se trenzan con poemas más largos: Mª Antonia Copado quiere manejarnos, llevarnos como lectores desde lo lírico a lo narrativo, sin desatender en ningún momento la intensidad de la emoción, nuestra emoción. 
Hay en estos poemas un canto elegíaco con el que teje también su escritura. Se canta lo que se pierde, dice Machado, pero no es menos cierto que como dice Ibsen, Sólo lo que se pierde es adquirido para siempre. Nuestro equipaje en la vida se va completando con lo que poseemos pero también con lo que nunca pudimos poseer. 
María Antonia Copado lo sabe y lo demuestra en cada uno de estos poemas.  
El tiempo todo lo matiza: el dolor es menos cruel, la pasión se desvanece. Desde el último escalón desde el que escribe (magnífica imagen que encontramos en varios de estos poemas) aún hay vida y deseo. 
Quiere este nuevo libro ser un canto también de amor. 
Amor más allá de la muerte, polvo enamorado. No es difícil que recordemos los versos de Quevedo al terminar de leer este libro. O recordar también a Ángel González y su poema Inmortalidad de la nada: Abandona cuidados: / lo que ha ardido / ya nada tiene que temer del tiempo. 
Es ese deseo de trascender, de vencer a la muerte desde el amor, por lo que la poeta nos dice, y no es casual, en el poema que cierra el libro: 
Te amo más que nunca. 
Desde este rincón 
enmohecido y oscuro... 

Quiero añadir, para cerrar estas palabras previas, que de nuevo he tenido la fortuna de participar en la edición, como en el poemario anterior, de este nuevo libro de María Antonia Copado. Libro valiente, reitero, tal como decía al comienzo, de una poeta valiente que no hay que perderse. Leed este libro de principio a fin: hay una historia que se cuenta, una mirada desde la que Mª Antonia Copado escribe el mundo y luego, regresad a cada uno de sus poemas y dejad de nuevo que os conmuevan.


Javier Díaz Gil

Madrid, agosto de 2014

martes, 17 de febrero de 2015

19/02/2015: Sala 426 de la ONCE, Madrid, presentación del poemario "Cuerpo inerte" de Mª Antonia Copado


Presentación de "Cuerpo inerte", de María Antonia Copado


CRÓNICA DE UN CUERPO INMÓVIL

María Antonia Copado publica otro nuevo libro valiente después de la aparición en 2012 de La mujer de la lluvia. Aquél, crónica de un amor que rebasa límites: dos mujeres, el amor, la pasión, el dolor y la memoria. Libro imprescindible y valiente. Si entonces era Eros el protagonista de su Poesía, en este nuevo libro es Thanatos quien lo habita.


Así comienza el prólogo que escribí para Mª Antonia Copado para este, su nuevo poemario, "Cuerpo inerte". Prólogo que leeré completo el próximo jueves 19 de febrero de 2015 en la presentación del libro, en la que acompañaremos a la autora su editor y poeta, José María Herranz y yo mismo. 


Tres años después de su anterior libro, este jueves día 19 de febrero de 2015 a las 18 hr. se presenta el Libreto nº 13 de Poeta de Cabra, "Cuerpo inerte", de María Antonia Copado, en la sala 426 de la O.N.C.E., en la C/ Prim 3, de Madrid. 

En palabras de José María Herranz: "El discurso profundamente vital y desgarrado de Javier Distinto (álter ego usado por la autora en la dictadura franquista) muestra que vida y muerte están entrelazadas de forma agónica. Amor, sexo, sangre, pasión y muerte son los paisajes que el asombrado lector transitará por los versos del nuevo libro de esta valiente y arriesgada autora."



Os recuerdo los datos de la presentación:
PRESENTACIÓN DE "CUERPO INERTE", DE MARÍA ANTONIA COPADO. 
Fecha: JUEVES 19 DE FEBRERO DE 2015,  18 HR. 
Lugar: O.N.C.E., SALA 426 - CUARTA PLANTA 
C/ PRIM 3, MADRID  
METRO CHUECA O BANCO DE ESPAÑA


María Antonia Copado es una poeta con una obra construida de forma autodidacta desde su más temprana edad. Heredó su vocación de su padre y su abuelo, también escritores y dedicados a la docencia. Su creación poética continuó durante toda su juventud, de forma discontinua, por su trabajo en diversas instituciones y ministerios en la época franquista y su labor como madre. En aquella época firmó como Javier Distinto -su álter ego artístico- un libro de poemas que dio a conocer en círculos restringidos, sin llegar a publicarlo. Es ya en plena madurez, a partir del año 1983, cuando participa activamente en algunas tertulias y foros literarios madrileños. Ha publicado tres poemarios: Mi tercer hijo, La mujer de la lluvia y Cuerpo inerte.

José María Herranz, Javier Díaz Gil y Mª Antonia Copado en 2012 en el Ateneo
durante la presentación de "La mujer de la lluvia"



Os dejo con alguno de los poemas del libro para que empecéis a conocerlo. Confío en que os van a gustar:


BÚSQUEDA

Busco…. y encuentro la nada:
no la rechazo.
Es una opción sin dolor,
una zozobra sin huella.

Este bosque frondoso 
y húmedo sepulta la memoria
de lo que fui.
Desgajadas las manos de recuerdos vivos,
me aferro a la roca que no siente más
que el roce de mi cuerpo 
que no es nada,
que apenas está.

Alma, alma mía,
búscame un hueco
para el ocaso pendiente.
Mientras pueda, sofocaré el llanto
de los que me amaron.

Después por los siglos de los siglos.

....

VOLVER

Ayer estuve con ella
en aquel lugar distinto.
Satisfizo mis jugos gástricos,
no mi deseo.
Yo tenía prisa,
huir…

Ese estúpido afán
de contemporizar,
siempre fingiendo
para nada…

La idea fluye,
el poema acaba.

...

LA PENA

Uno,
dos,
tres y cuatro.
Al final, una sima oscura,
la pena:
no se puede hacer nada con ella.
Te traga en su abismo.

Uno,
dos,
tres y cuatro,
hasta cinco escalones.
Después, la nada.
El silencio que me cierra los ojos,
me cierra la vida.

Me aferro a la fantasía,
al amor pequeño que cabe en la palma de la mano,
está temblando…

¿Quién me enjuga la lágrima
que se escapa de mi párpado?

Voy por el octavo escalón.
Y no quiero.