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lunes, 27 de octubre de 2008

Poemas y Correspondencias: Machado, Ángel González, Joan Margarit. Luis García Montero


Poemas y Correspondencias:
Ángel González, Joan Margarit, Luis García Montero, Antonio Machado.




Es indudable la influencia que el poeta Antonio Machado (1875-1939) ha tenido en los poetas españoles posteriores. A menudo hemos imaginado sus lectores cómo hubiera sido el poema que Machado habría podido escribir con el último verso que escribió y que se encontró en su cartera después de morir en 1939 huyendo de la Guerra Civil española, en el exilio francés de Colliure.

Un verso alejandrino que recuerda su niñez y que dice:

Estos días azules y este sol de la infancia.


Eso mismo debieron pensar poetas como Joan Margarit (1938) y Luis García Montero (1958). Pero ellos hicieron algo más, a partir de ese verso escribieron su propio poema. Aquí os los dejo. Los dos magníficos. Estaréis de acuerdo conmigo, seguro.


TIO LUIS
Joan Margarit

Estos días azules y este sol de la infancia.
(Último verso escrito por Antonio Machado en Colliure)


En el fango del Ebro, el heroísmo.
Pero también contaba, aun para los vencidos
-y ya con pobres ropas de civil-
tener aquellos ojos, morenazo,
chulo de barrio de sonrisa fácil.
Desterrado, lo meten en un tren.
En las largas paradas de la noche,
sentado entre fusiles,
siente cómo la guerra es una fiera enorme
que en sus garras le lleva hasta Bilbao,
sin equipaje y nada en los bolsillos.

Así lo dejan solo en el andén.
Cansado por el viaje y la derrota,
se lava en una fuente: del fondo de sus ojos
surgen de nuevo su épica y las armas
de antaño, viejas armas de los bailes
de domingo en los patios de Montjuïc.
Va a calles de fulanas y tugurios.
Junto a ella percibe su perfume
barato y la mirada de unos ojos
donde el rimmel ha puesto
negras banderas de anarquistas muertos.
Uñas de un rojo sucio
son banderas que el Ebro iba arrastrando.

Y yo estoy orgulloso de escribir
como en sus buenos tiempos hizo la poesía,
los versos de una puta que salvó
a un hombre y a ella misma por amor.
Esto pasaba al acabar la guerra.
Y transcurrían para mí entretanto
estos días azules y este sol de la infancia.
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COLLIURE
Luis García Montero

Un rincón en el mundo
detrás de una frontera,
o detrás de los años o los amaneceres
con la esquina doblada
como la página de un libro,
o detrás de las curvas de una guerra.

Se conmueve el camino a la orilla del mar.
Parece un látigo en el aire
de febrero lluvioso.
Cuando baja del coche,
Ángel González duda,
pone sus pies heridos en la historia
y sube muy despacio,
entre muros franceses
y casas repintadas
con el azul de los veranos,
hasta llegar al cementerio.

Lo que nos trae aquí
no es el sol de la infancia.

Los lugares sagrados nos permiten vivir
una historia de todos en primera persona.
Las flores de la tumba de Machado
imitan el color de una bandera
sagrada por manadato
de mi melancolía.

Aquello que perdimos una vez,
y el frío de las manos, la palabra en el tiempo,
el dolor de las vidas que se cortan
en el cristal de los destinos rotos,
descansa hoy, casi desnudo,
en una tumba de poeta.

¿Cuándo llegamos a Sevilla?,
preguntaba su madre al entrar en Colliure.

Qué difícil la suerte
de los pueblos que viven protegidos
por la misericordia de un poema.
Qué difícil la última
soledad de Machado.
La luna llega al mar,
el mar llega a Sevilla,
nosotros a un recuerdo
y a esta pálida,
desarmada emoción
de compartir una derrota.
...............................................

Y un regalo más. El poema que Ángel González (1922-2008) escribió, como lo hizo García Montero en su visita junto a éste a la tumba de Machado en Colliure. Otra correspondecia que merece la pena.

CAMPOSANTO EN COLLIOURE
Ángel González

Aquí paz,
y después gloria.

Aquí,
a orillas de Francia,
en donde Cataluña no muere todavía
y prolonga en carteles de «Toros à Ceret»
y de «Flamenco's Show»
esa curiosa España de las ganaderías
de reses bravas y de juergas sórdidas,
reposa un español bajo una losa:
paz
y después gloria.

Dramático destino,
triste suerte
morir aquí
—paz
y después...—
perdido,
abandonado
y liberado a un tiempo
(ya sin tiempo)
de una patria sombría e inclemente.

Sí; después gloria.

Al final del verano,
por las proximidades
pasan trenes nocturnos, subrepticios,
rebosantes de humana mercancía:
manos de obra barata, ejército
vencido por el hambre
—paz...—,
otra vez desbandada de españoles
cruzando la frontera, derrotados
—...sin gloria.

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.

¿Qué precio es el peor?
Me lo pregunto
y no sé qué pensar
ante esta tumba,
ante esta paz
—«Casino
de Canet: spanish gipsy dancers»,
rumor de trenes, hojas...—,
ante la gloria ésta
—...de reseco laurel—
que yace aquí, abatida
bajo el ciprés erguido,
igual que una bandera al pie de un mástil.

Quisiera,
a veces,
que borrase el tiempo
los nombres y los hechos de esta historia
como borrará un día mis palabras
que la repiten siempre tercas, roncas.
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lunes, 11 de febrero de 2008

Vista Cansada: nuevo poemario de Luis García Montero


Luis García Montero (Granada, España, 1958)

Mañana martes, 12 de febrero de 2008, sale a la venta el nuevo poemario de Luis García Montero que lleva por título "Vista cansada", editado por Visor.

En este libro, en el que García Montero evoca las distintas etapas de su vida, dedica algunos poemas a la defensa de la política, quizá porque 'está en un momento de descrédito absoluto y se confunde política con electoralismo, partidismo, sectarismo y corrupción', afirma en la entrevista que concede a la Agencia Efe con motivo de la publicación de su poemario.

Dice el poeta acerca de este nuevo libro:

"En última instancia, si crear es inventar un mundo y reflexionar sobre él, la creación es inseparable de la conciencia crítica", subraya García Montero, para quien, sea cual sea la ideología del escritor, éste debe defender su autonomía "de manera muy clara"

"La poesía crea preguntas, interroga, busca el matiz, y los panfletos no entienden de matices", añade. El poema que cierra el libro y que da título al mismo, el de "Vista cansada", está dedicado a Francisco Ayala (Granada, 1906) y a su mujer, Carolyn Richmond.

De la web http://www.abpress.net/Luis_Garcia_Montero_vista_cansada.html
extraigo este comentario sobre el libro:

"Como siempre he vivido/ con los pies en las nubes,/ necesito el amor/ para poner las manos en la tierra". Con estos versos dedicados a su mujer, la escritora Almudena Grandes, arranca "Vista cansada", título que, según explica el autor, tiene "un doble significado": "Por una parte, el título lo puso el oculista cuando me dijo que tenía que ponerme gafas, y, por otra, me permite hablar de esa edad, los 50, en la que uno tiene ya experiencia de gente que hablaba de la paz y que ha acabado desencadenando una guerra", afirma este poeta, ensayista y catedrático de Literatura de la Universidad de Granada.
Una edad, también, en la que "uno ve que el mundo en sí mismo está cansado y que estamos viviendo una época donde la modernidad y los valores más democráticos se avergüenzan de sí mismos", señala el autor de poemarios como "El jardín extranjero", "Diario cómplice", "Las flores del frío" y "Completamente viernes".
Pero "Vista cansada" no es un libro pesimista. La melancolía y el sentido crítico conviven con "la apuesta optimista" que implica "el deseo de no cerrar los ojos y seguir mirando al mundo".
"La memoria no es/ un animal doméstico./ Prefiere cazar sola/ y vivir las preguntas cruzadas de la noche". Esos versos expresan a la perfección el espíritu con el que García Montero se enfrenta a su pasado, en soledad y convencido de que la poesía "intenta ser un ejercicio de conocimiento".
Tras el diálogo con el lector que hay al comienzo del poemario, "para hacer una reivindicación de la vida y la literatura", el escritor evoca su infancia en Granada, esa
"ciudad provinciana" en la que a finales de los 50 "estaba muy presente la cultura franquista, la guerra civil y la muerte de Lorca".
"Objetivamente, es una época a la que yo no querría volver ni que volvieran los españoles, pero todos estamos hechos de tiempo y uno siente nostalgia de su vida aunque hayan sido años duros", le dice a Efe.
Evocar a su padre, el coronel García, que fue quien le inculcó de niño "el veneno de la poesía" cuando los domingos les leía en voz alta sus poemas preferidos a Luis y a sus hermanos; recordar a su madre -"qué difícil es escribir un poema a la madre de uno", comenta-, los años de colegio, la soledad de la adolescencia, la Universidad, las convicciones políticas y la etapa de madurez le sirven al autor para "representar lo que ha sido la transformación del país".
"El cambio no fue sólo la Transición, el paso de la dictadura a la democracia. España vivía unos códigos de pobreza y ha pasado de manera vertiginosa a las pulsiones del consumo". "La época actual tiene también sus propias miserias y peligros", asegura.


Estoy deseando leer los nuevos poemas de Luis.
Se ha hecho esperar unos años desde su último libro "La intimidad de la serpiente".
Estamos de enhorabuena.

lunes, 19 de febrero de 2007

Luis García Montero


Me confieso lector y admirador de Luis García Montero. Cuando cayó en mis manos su libro "Completamente viernes", cambió mi forma de entender la poesía actual.

Nacido en Granada en 1958, es el representante mayor de la llamada poesía de la experiencia. Él mismo define la poesía de la experiencia en su libro "Aguas territoriales" de la siguiente manera:

“... vuelta de los jóvenes a la realidad, asumiendo el tono de la verosimilitud, la naturalidad coloquial en el estilo y el interés por los distintos aspectos de la vida cotidiana en los temas. Miguel García Posada ha definido precisamente el fenómeno como un desplazamiento de la poesía española desde el culturalismo a la vida. Se perfila una recuperación literaria de la intimidad, abundan los temas urbanos, reaparece la voluntad civil, hay un gusto clásico por una poesía de dicción clara, con el vocabulario y los ritmos elaborados”


La mirada de García Montero se vuelve hacia los temas cotidianos, a la referencia de sus mayores, (Ángel González, Blas de Otero, José Hierro...), huyendo del culturalismo de los 70.

“Creo que hay razones suficientes para tomarse en serio el desplazamiento de la poesía joven española desde el culturalismo hacia la realidad y la norma. Esta es al menos la razón de mi trabajo, el deseo de escribir una poesía cercana a la vida, una musa con vaqueros"

Así, la temática de la obra de García Montero, unida a lo urbano aborda el amor, el paso del tiempo, el compromiso ético y social, la mirada, en definitiva, del poeta ante todo lo que le rodea.

Poemas breves de amor, poemas que hablan del acto de la escritura como los que siguen:


DEDICATORIA

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.


POÉTICA
Hay momentos también en que dejamos
las palabras de amor y los silencios
para hablar de poesía.
Tú descansas la voz en el pasado
y recuerdas el título de un libro,
la historia de unos versos,
la noche juvenil de algunos cantautores,
la importancia que tienen
poetas y banderas en tu vida.
Yo te hablo de comas y mayúsculas,
de imágenes que sobran o que faltan,
de la necesidad de conseguir un ritmo
que sujete la historia,
igual que con las manos se sujetan
la humedad y los muros de un castillo de arena.
Y recuerdo también algunos versos
en noches donde comas y mayúsculas,
metáforas y ritmos,
calentaron mi casa,
me hicieron compañía,
supieron convencerme
con tu mismo poder de seducción.

Ya sé que otros poetas
se visten de poeta,
van a las oficinas del silencio,
administran los bancos del fulgor,
calculan con esencias
los saldos de sus fondos interiores,
son antorcha de reyes y de dioses
o son lengua de infierno.
Será que tienen alma.
Yo me conformo con tenerte a ti
y con tener conciencia.




En la web de Cervantes Virtual, siempre recomendable para encontrar información de autores, tenéis un extracto de una entrevista en la que el poeta habla de los peligros de la poesía.




Es inevitable que no haga referencia a Luis García Montero entre "Mis poetas". No puedo dejar de poneros aquí algunos poemas más (que sirvan para que despierten vuestra curiosidad y acudais a su obra).

CABO SOUNION

Al pasar de los años,
¿qué sentiré leyendo estos poemas
de amor que ahora te escribo?
Me lo pregunto porque está desnuda
la historia de mi vida frente a mí,
en este amanecer de intimidad,
cuando la luz es inmediata y roja
y yo soy el que soy
y las palabras
conservan el calor del cuerpo que las dice.

Serán memoria y piel de mi presente
o sólo humillación, herida intacta.
Pero al correr del tiempo,
cuando dolor y dicha se agoten con nosotros,
quisiera que estos versos derrotados
tuviesen la emoción
y la tranquilidad de las ruinas clásicas.
Que la palabra siempre, sumergida en la hierba,
despunte con el cuerpo medio roto,
que el amor, como un friso desgastado,
conserve dignidad contra el azul del cielo
y que en el mármol frío de una pasión antigua
los viajeros románticos afirmen
el homenaje de su nombre,
al comprender la suerte tan frágil de vivir,
los ojos que acertaron a cruzarse
en la infinita soledad del tiempo.

Este último podéis disfrutarlo accediendo al video cuyo enlace os copio aquí, en el que además podéis escucharle recitar el poema "La inmortalidad".

Y no me resisto a dejaros un poema más de García Montero. Elijo éste para terminar pero podría elegir tantos... Quizá en otra ocasión vuelva a él y os deje más poemas suyos. Os copio aquí "Confesiones" de su libro "Completamente Viernes". Disfrutadlo.






CONFESIONES

Yo te estaba esperando.
Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho,
de la letra sin pulso y el verano
de mi primera carta,
por los pasillos lentos y el examen,
a través de los libros, de las tardes de fútbol,
de la flor que no quiso convertirse en almohada,
más allá del muchacho obligado a la luna,
por debajo de todo lo que amé,
yo te estaba esperando.

Yo te estoy esperando.
Por detrás de las noches y las calles,
de las hojas pisadas
y de las obras públicas
y de los comentarios de la gente,
por encima de todo lo que soy,
de algunos restaurantes a los que ya no vamos,
con más prisa que el tiempo que me huye,
más cerca de la luz y de la tierra,
yo te estoy esperando.

Y seguiré esperando.
Como los amarillos del otoño,
todavía palabra de amor ante el silencio,
cuando la piel se apague,
cuando el amor se abrace con la muerte
y se pongan mas serias nuestras fotografías,
sobre el acantilado del recuerdo,
después que mi memoria se convierta en arena,
por detrás de la última mentira,
yo seguiré esperando