miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un poema de Javier Díaz Gil para acabar 2014


INVENTARIO FINAL

Las huellas que quedaron truncadas,
las que aún me acompañan.
Las que dejaron en la piel la sombra más feroz
y el frío del desierto.
Las huellas sobre el asfalto y la tierra roja
que prolonga 
el infinito y la memoria.

Huellas solitarias, suspendidas 
en la sed de los pájaros.

Las huellas latiendo
en tu mirada, la fiebre
y el sueño detenido.

Seguir hacia adelante.

Saber
que nada ha sido en vano.

Javier Díaz Gil
31 de diciembre de 2014

9 comentarios:

Assinatura electromagnética dijo...

Parabéns pela sua escrita.

Assinatura electromagnética dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Díaz Gil dijo...

Obrigado. Gracias por tu comentario. Um abraço.

© Piedade Araújo Sol dijo...

uno muy hermoso poema lleno de esperanza ...

disfrutado

besos

:)

Javier Díaz Gil dijo...

Piedade, obrigado. Un beso grande y gracias por tu lectura y tu comentario.
Um abraço.

Inuk dijo...

Querido Javier, seguir adelante aún con las huellas que quedaron truncadas, es una labor encomiable. No, nada ha sido en vano, tu poema por ejemplo.

Los pájaros también beben en la huella de los hombres.

Un abrazo

Javier Díaz Gil dijo...

Querida Victoria, gracias siempre por tu lectura y tus comentarios. Las huellas que sevtruncan o se detienen y las que nos acompañan.

Tu última frase es un principio perfecto para un poema:
Los pájaros también beben en la huella de los nombres.

¿Te animas a escribirlo?
Un beso grande y Feliz Año.

Javier

Inuk dijo...

Querido amigo siempre me regalas una razón para un poema, y eso es invaulable. Gracias de verdad.

Un abrazo

Javier Díaz Gil dijo...

Querida Victoria.
Cambié en tu frase la palabra hombres por nombres. Las dos versiones son buenas.
Ya tengo ganas de leer tu poema.
un beso grande amiga
Javier