LO QUE QUEDA
Es imposible
alcanzar el horizonte.
El infinito no existe
y sin embargo es el camino.
Queda en la memoria
lo que no concluye.
La primavera es un rostro
que sonríe
y que ya
no
recuerdo.
Javier Díaz Gil
14 de abril de 2025
LO QUE QUEDA
Es imposible
alcanzar el horizonte.
El infinito no existe
y sin embargo es el camino.
Queda en la memoria
lo que no concluye.
La primavera es un rostro
que sonríe
y que ya
no
recuerdo.
Javier Díaz Gil
14 de abril de 2025
GORRIONES (II)
Hay un gorrión
que se posa en mi ventana
de espaldas a la luna
buscando mi oído
y mi silencio.
Sé que su piar es un canto.
Canta y me mira.
Tiene los ojos
profundamente negros
y el gris esponjoso de sus plumas
recibe el día.
Yo también celebro
y canto.
Gorriones,
¿dónde estáis ahora?
Javier Díaz Gil
26 de marzo de 2025
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| Javier Díaz Gil y Adriana Serlik (Fotos de Antonio Benicio Huerga) |
LUCHAR Y SEGUIR
Adriana Serlik escribe desde la madurez poética y personal pero sobre todo desde la honestidad. Y desde esa honestidad nos interpela a los lectores. No podemos quedarnos indiferentes ante estos 40 poemas que formalmente alternan la brevedad, algunos, con ese aire de esencialidad y de imágenes directas -como lo haría un haiku-, con poemas más largos, de tono narrativo, casi confesional.
“Reflejo dorado”, este último poemario de Adriana Serlik, es una mirada introspectiva, un libro en el que hacer balance, en el que buscarse, en el que la poeta trae al lector el espejo donde mirar a la Adriana que fue y a la que es hoy. Un espejo donde el lector deberá buscar su reflejo también. Lo que somos ahora es producto de los que fuimos. Lo que somos individualmente pero también lo que somos como sociedad.
Reflejo dorado
tu camino.
Nos dice la poeta en el primer poema. Lo dorado es símbolo de abundancia, de sabiduría, pero también de madurez. En este deíctico, con el uso de esta segunda persona, está interpelando al lector ya y está mostrándonos la autora cuáles son los temas de los que nos va a hablar en el libro. Temas que adivinamos ya por la cita de Alejandra Pizarnik que encabeza el poemario: el paso del tiempo, la memoria, la palabra, la alegría, pero también el dolor y la muerte. Temas que son su leit motiv a lo largo de su extensa obra poética pero que se hacen más presentes en este libro junto con el manifiesto compromiso ético que es su forma de mirar y de estar en el mundo.
La memoria, tema con que inicia los primeros poemas del libro, con el uso de los adverbios ayer y hoy:
Ayer supliqué
que no me abandonaras,
hoy me repliego
y solo digo que el acento final
no lo colocarás tú.
Junto a la actitud luchadora en ese verso último, que es su admirable actitud vital, como nos dice en otro de los poemas:
La que con juventud,
me echaba a la calle,
sembraba papelillos
corria y gritaba
en manifestaciones,
cada dos o tres días.
La madurez personal se refleja en las ideas sentenciosas:
La adversidad
no puede medirse.
Se presenta
y traza una línea.
Aparece aquí ya el dolor del presente pero también el dolor de nuevo en su memoria, en las señales de su propio exilio y en el exilio de los que admira y no conoció: Walter Benjamin, Antonio Machado…
Este es su compromiso ético, la reivindicación de los que lucharon y tuvieron nombre propio pero también la larga lista anónima de desaparecidos y represaliados en la dictadura franquista que Adriana Sérlik ha investigado y que se citan también en estos poemas.
La actitud revindicativa que le hace señalar al explotador o el homenaje a las víctimas de la terrible DANA que asoló Valencia a finales de este octubre de 2024.
La sociedad es una estructura muy frágil, lo sabe la poeta. Si perdemos el amor, la amistad, ña solidaridad, la cultura llegará el fascismo:
…se hizo himno
y creó
una cruz gamada.
Una sociedad a la que es necesario despertar:
Cuando intenté
comnpartirlo
comprendí
que pocos
entenderían
mi desazón.
Y es frágil nuestro cuerpo, que sufre el dolor y la enfermedad, la muerte del amado que tanto ha marcado a Adriana Sérlik:
Y ahora
tras tantos años,
huérfana
de sus caricias,
escribo
lentamente
su nombre.
La muerte de los que te rodean y de nuevo nos interpela:
el dolor
no cesa
ante
la muerte
de los inocentes.
Es la palabra otro de los temas del libro. La palabra poética, la que nos salva, la palabra poética que la define:
Voy andando
por la poesía.
La poesía junto con el recuerdo del amor nos empuja a seguir viviendo que es el cierre perfecto de este “Reflejo dorado”:
Olía a sus tiernas manos,
sentí su presencia
y encontré muy escondido
entre los pliegues del monedero
un pequeño poema
que me había escrito.
Es este libro un momento de hacer balance, pero el resultado, a pesar del dolor y de la muerte, de la enfermedad y la soledad, a pesar del tiempo que inexorable pasa, es un canto y una necesidad de celebración.
Me quedo finalmente con estos versos que para acabar transcribo, que como lector de Adriana Sérlik y como admirador de su actitud ética, me interpelan y nos interpelan a todos:
Río seco,
boca seca,
alma
que no debería secarse
porque todavía
tengo
mucho que decir.
Javier Díaz Gil
Os dejo con algunas imágenes del acto (gentileza de Antonio Benicio Huerga):
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| Antonio Benicio Huerga |
La semana del 24 de marzo participo en dos actos literarios importantes en Madrid:
Martes, 25 de marzo de 2025, 19:00 horas. Presentación del poemario "Reflejo dorado" de Adriana Serlik.
Con la intervención de
Javier Díaz Gil, prólogo
Jesús Jiménez Reinaldo, escritor
Antonio Benicio Huerga, editor
Lugar: Taberna Garibaldi. c/ Ave María, 8, Madrid
El jueves 27 de marzo de 2025, organizado por la Tertulia Rafael Montesinos + Metolcuatro, participo en el Primer Encuentro de Poesía Rapidita-Rapidita. Se trata de un Encuentro en Jornada Total: Mañana, Tarde y Noche, que tiene tres espacios para su desarrollo: 12:00 horas: La Biblioteca “Eugenio Trías”/Casa de Fieras/ El Retiro; 19:00 horas: Tapas y Fotos; y 20:30 horas: el Traveling Bar.
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| Javier Díaz Gil y Anagonz, autora de "Fondo de armario" |
El pasado viernes, 21 de marzo de 2025, Día Mundial de la Poesía, se presentó el primer poemario de Anagonz, compañera de la Tertulia Literaria Rascamán. En la mesa, junto a ella, estábamos el poeta y en esta ocasión, también su editor, José Antonio Carmona y yo mismo.
Anagonz se define de este modo: Soy de ciencias, pero me encantan las letras, las palabras, y jugar con ellas. Para mí son terapia, arte. Unas veces escribo poemas; otras relato. Bien o mal, en castellano o gallego, en el metro o en el mar, sigo jugando.
Esta no es una presentación típica. Nos apetecía conversar y leer los poemas de este primer libro publicado de Anagonz, "Fondo de armario", que ella ha dividido en cuatro partes:
- I. Para el agua: chubasquero, gabardina, botas de agua
- II. Para el calor; para el frío: pijama de verano, abrigo negro, bolso de piel
- III. Para fiestas, para días malos: vestido rojo, suéter gris, zapato negro.
Yo veo en cada parte representado uno de los cuatro elementos: Agua (la lluvia, el mar), Fuego (el amor), Aire (la vida ahí afuera, los sueños) y Tierra (el paso del tiempo, la soledad, la muerte...).
Luego entramos en cada parte, pero quiero preguntarle a Anagonz ¿qué hay de estos elementos en el libro?
Tras su respuesta, fuimos pasando a cada una de las partes añadiendo lectura de poemas de esos capítulos que hicimos entre José Antonio, Ana y yo mismo.
De cada capítulo quise destacar sus temas:
I. Para el agua:
- El agua se hace poesía
- El agua, símbolo de la tristeza
- El río Miño, frontera y geografía. Galicia.
- La infancia, la memoria.
- El tren, lugar de inspiración.
- El mar y la nostalgia.
II. Fuego: Para el calor, para el frío:
- El amor y el sexo.
- La metáfora del pan como amor y sexo.
- El canalillo, la propuesta de Aureliano Cañadas para escribir un poema.
- Reivindicar la mujer madura, invisible a la sociedad.
- El amor homosexual
III. Aire: para el entretiempo.
- Poemas en castellano y gallego
- Desamor, la vida ahí afuera
- El amor pasado
- La violencia doméstica
IV. Tierra: para fiesta, para días malos
- Tierra, como negación del agua (que es la vida)
- La oscuridad, la soledad
- El paso del tiempo, no olvidar el agua
- El final de la vida: la madurez, la vejez
- La muerte.
La poesía y la emoción se fue desgranando en la tarde. Los poemas de Anagonz son vida y son verdad y la celebración de este Día Mundial de la Poesía fue verdadera celebración con "Fondo de armario". Enhorabuena, Ana, por tu poemario.
Aquí os dejo algunas imágenes de la tarde:
EL MAR
Cuando pierdo un amigo
lanzo una piedra más
a este montón...
(Aureliano Cañadas)
Todo lo que aprendí
se lo ha llevado el mar.
A menudo regreso
a sus orillas
por ver
si quedó tras el naufragio,
varado algún milagro
entre la espuma de la playa.
La marea indolente
recoge lo abandonado,
lo devuelve al fondo.
A cambio me deja
en la arena
un reguero
de piedras
tan pulidas
que ya no puedo escucharlas.
El mar
me está llamando.
Javier Díaz Gil
28/02/2025