martes, 21 de febrero de 2012

"Por do más pecado había". El romance, Historia y leyenda en la invasión musulmana de la Península Ibérica.


Por do más pecado había...
(Imagen: Don Rodrigo en la batalla de Guadalete -Marcelino Unceta-)


He escrito esta entrada porque se me ha ido mezclando la curiosidad primera por la Poesía, con la Historia y finalmente con la Leyenda. Me explico.

¿Quién no escuchó en su infancia el conocido verso del romancero medieval que dice: "Por do más pecado había"?

Buscando su origen me encuentro con que se mezcla la Leyenda y la Historia en el motivo por el que se produjo la invasión musulmana de la Península Ibérica en el año 711.
El que pronunció esa frase fue, arrepentido poco antes de morir, el último rey godo Don Rodrigo. En el siglo VIII los acontecimientos históricos se desencadenaron ya por culpa de una mala combinación: sexo y política (parece cosa de la época actual, pero ya veis, hace trece siglos los designios históricos dependían también de la libido de quien mandaba).

¿Quién era don Rodrigo?

De la web http://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/rodrigo.htm tomo esta breve biografía suya:


Don Rodrigo

Último rey visigodo de España (?, ? - Guadalete, Cádiz, 711). Era el duque de la Bética (actual Andalucía), aunque sus verdaderos orígenes permanecen envueltos en la leyenda. Al morir el rey Vitiza en el 710, encabezó una revuelta nobiliaria que se oponía a su hijo y sucesor, Ágila II; éste fue apartado del Trono por una asamblea que eligió como rey a Rodrigo. Pero la descomposición del reino visigodo estaba muy avanzada. Además de las tensiones internas entre facciones rivales (pues los hijos de Vitiza siguieron teniendo partidarios), Rodrigo hubo de luchar contra la insumisión de los vascones en el norte de la Península.

Mientras tanto, los árabes del norte de África, bajo el mando de Musa ibn Nusair, aprovecharon las disensiones internas de los godos para penetrar en Hispania con la connivencia del gobernador de Ceuta, el conde vitizano don Julián. Las fuerzas de Rodrigo rechazaron una pequeña expedición árabe que pasó el estrecho de Gibraltar en el 710, capitaneada por Tarif; pero sucumbieron a una segunda mayor, que dirigía Tariq ben Ziyad, en el 711.

El propio rey murió en la batalla de Guadalete (o Wadi Lakka, nombre árabe del río andaluz donde se produjo el encuentro entre las tropas de Rodrigo y de Tariq). Con ella se inició la conquista musulmana de la península Ibérica, a la que apenas pudieron ofrecer resistencia los visigodos, encabezados por Ágila II hasta el año 716.


Claro, esta es la parte de la Historia, pero la Leyenda siempre es más suculenta y nos habla de una tal Florinda, hija del conde don Julián, gobernador de Ceuta...
Leed este breve artículo, suculento, insisto, sobre estos tres personajes. Ya vamos llegando a nuestro versos "por do más pecado había". Paciencia.
Tomo la leyenda de la página web http://www.larevelacion.com/Historia/Articulos/guadalete.html



LA BATALLA DE GUADALETE, cuando el sexo y política son una mala combinación.
Como pudo comprobar don Rodrigo, nuestro último rey godo -a quien tan peligrosa mezcla le costó la corona y la vida, propiciando que Hispania se alejara de su propio espíritu y de los pueblo libres de Occidente, al formar parte durante siglos del imperio islamita extendido desde Lisboa a la India-, como pudo comprobar, decíamos, el sexo y la política son una mala combinación. En fin, que así son los llamados avatares de la Historia.

LA BATALLA DE GUADALETE, cuando sexo y política son una mala combinación. Artículo enviado por Chuca.

En el año 710 muere Vitiza y la mayor parte de los nobles godos reunidos en democrática asamblea eligen como rey a don Rodrigo, duque de la Bética, mientras los partidarios de la línea natural de sucesión apoyan sin éxito al primogénito del fallecido, Ágila, produciéndose una crisis que aviva la comunidad judía, ante el temer de perder los beneficios obtenidos con Vitiza, aprovechada por los vascones para sublevarse.

Don Rodrigo se instala en el palacio de Toledo y un día observa escondido cómo se bañan las hijas de los nobles enviadas según costumbre a la Corte, fijándose en la única que lo hace completamente desnuda. Se trata de Florinda (a quien los árabes apodaron la Cava, que significa la prostituta), hija del conde don Julián, gobernador de Ceuta, una joven de extraordinaria belleza a la que el nuevo rey trata enseguida de hacer suya. Aquí los historiadores se dividen: unos creen que lo consigue bajo promesa luego incumplida de boda, y otros opinan que ante los muchos reparos de Florinda la viola sin más. El romancero lo explica así:
Florinda perdió su flor,
el rey padeció el castigo;
ella dice que hubo fuerza,
él que gusto consentido.
Muza, espada en ristre


En cualquier caso queda deshonrada y para lavar la afrenta don Julián facilita, con la indispensable ayuda logística de los judíos, el paso a la península de las hordas musulmanas al mando de Tariq o Tarif ben Ziyad (de él procede el nombre de Tarifa), que pide refuerzos al moro Muza o Musa ibn Nusayr. Éste los envía y con los anteriormente llegados establecen una cabeza de playa en el lugar bautizado como Gebal Tarif o Monte Tarif, actual Peñón de Gibraltar, e inician un lento ascenso aprovechando la vía romana. Don Rodrigo, ocupado en el noreste reduciendo a los vascones, se dirige en agotadoras jornadas hacia las fuerzas invasoras, encontrándose ambos ejércitos en Guadalete el 19 de julio del 711. Los combates duran varios días y el séptimo algunos nobles que habían medrado con Vitiza, se pasan al enemigo seguidos de sus tropas, entre ellos el obispo Opas y Sisberto, jefes de las alas del ejército hispano, diciendo “Ese hijo de puta ha privado del reino a los hijos de nuestro señor Vitiza y a nosotros del poder. Podemos vengarnos pasando al enemigo.” (Texto literal de las crónicas mozárabes).

La derrota de las escasas huestes de don Rodrigo no tarda en producirse, siendo así justificada por estos versos populares:
Llegaron los sarracenos
y nos molieron a palos,
que Dios ayuda a los malos
cuando son más que los buenos.

Hay quienes afirman que muere en la batalla final, no encontrándose su cadáver, si bien otras versiones sostienen que tras ser vencido cabalga abandonado de todos, sin rumbo, hasta encontrar a un ermitaño. El ex–rey le cuenta sus libidinosas culpas y para purgarlas pide ser enterrado vivo acompañado de víboras. Una vez dentro de la tumba, dice contrito aquello de:

Ya me comen, ya me comen,
por do más pecado había.

(La interpretación queda a gusto del lector. En los colegios de hace años les explicaban a los alumnos que aludía al corazón, lugar donde anidan las pasiones, pero muchos sospecharon que la referencia estaba más abajo).

Don Julián y los demás traidores fueron asesinados por los moros, pues con buen criterio desconfiaban de ellos. De Florinda no volvió a saberse más, si exceptuamos el testimonio de algunos toledanos que aseguraban haber visto su fantasma vagando en el lugar donde por primera vez la viera don Rodrigo.




Florinda, don Julián y el rey don Rodrigo.

No me digáis que no os ha parecido interesante.
La Historia, la Leyenda y por último la Poesía. Porque este suceso de arrepentimiento final del rey lo recogió un romance que aquí os transcribo. Interpretad vosotros esos dos versos que citaba antes

 ya me comen, ya me comen
por do más pecado había...

leyendo el Romance de la muerte del rey don Rodrigo en el que dos nuevos personajes se vuelven fundamentales en este desenlace: un ermitaño y una serpiente.



Después que el rey don Rodrigo  
a España perdido había, 
íbase desesperado  
huyendo de su desdicha; 
solo va el desventurado, 
no quiere otra compañía 
que la del mal de la muerte 
que en su seguimiento iba. 
Métese por las montañas,  
las más espesas que había, 
porque no le hallen los moros  
que en su seguimiento iban. 
Topado ha con un pastor  
que su ganado traía; 
díjole: —«Dime, buen hombre,  
lo que preguntar quería, 
si hay por aquí monasterio  
o gente de clerecía, 
donde pueda descansar,  
que gran fatiga traía—. 
El pastor respondió luego  
que en balde la buscaría, 
porque en todo aquel desierto  
sola una ermita había, 
donde estaba un ermitaño  
que hacía muy santa vida. 
El rey fue alegre de esto,  
por allí acabar su vida. 
Pidió al hombre que le diese  
de comer, si algo tenía; 
que las fuerzas de su cuerpo 
del todo desfallecían. 
El pastor sacó un zurrón,  
que siempre en él pan traía; 
diole de él y de un tasajo  
que acaso allí echado había. 
El pan era muy moreno,  
al rey muy mal le sabía; 
las lágrimas se le salen,  
detener no las podía 
acordándose en su tiempo  
los manjares que comía.
Después que hubo descansado  
por la ermita le pedía; 
el pastor le enseñó luego  
por donde no erraría. 
El rey le dio una cadena  
y un anillo que traía: 
joyas son de gran valor  
que el rey en mucho tenía.
Comenzando a caminar,  
ya cerca el sol se ponía. 
Llegado es a la ermita  
que el pastor dicho le había. 
Encontróse un ermitaño, 
más de cien años tenía, 
él, dando gracias a Dios,  
luego a rezar se metía; 
después que hubo rezado  
para el ermitaño se iba; 
hombre es de autoridad,  
que bien se le parecía. 
Preguntóle el hermitaño  
cómo allí fue su venida; 
el rey, los ojos llorosos,  
aquesto le respondía: 
—El desdichado Rodrigo  
yo soy, que rey ser solía; 
el que por yerro de amor 
tiene su alma perdida, 
por cuyos negros pecados 
toda España es destruida. 
Por Dios te ruego, ermitaño, 
por Dios y santa María, 
que me oigas en confesión 
porque finar me quería—.
El ermitaño se espanta;  
y con lágrima decía: 
—Confesar, confesaréte 
absolverte no podía—. 
El ermitaño ruega a  
Dios por si le revelaría 
la penitencia que diese  
al rey, que le convenía. 
Estando en estas razones 
voz de los cielos se oía: 
—Absuélvelo, confesor, 
absuélvelo por tu vida 
y dale la penitencia 
en su sepultura misma—. 
Fuéle luego revelado,  
de parte de Dios un día, 
que le meta en una tumba  
con una culebra viva, 
y esto tome en penitencia  
por el mal que hecho había. 
El ermitaño al rey,  
muy alegre se volvía; 
contóselo todo al rey  
cómo pasado lo había. 
El rey, de esto muy gozoso,  
luego en obra lo ponía. 
Métese como Dios manda,  
para allí acabar su vida; 
el ermitaño, muy santo,  
mírale el tercero día. 
Dice: —¿Cómo os va, buen rey?  
¿Vaos bien con la compañía?—. 
-Hasta ahora no me ha tocado,  
porque Dios no lo quería. 
Ruega por mí, el ermitaño,  
porque acabe bien mi vida—.
El ermitaño lloraba,  
gran compasión le tenía; 
comenzole a consolar  
y esforzar cuanto podía. 
Después vuelve el ermitaño  
a ver ya si muerto había. 
Rogaba a Dios a su lado 
todas las horas del día. 
—¿Cómo te va, penitente, 
con tu fuerte compañía?—. 
—Ya me come, ya me come, 
por do más pecado había. 
en derecho al corazón 
fuente de mi gran desdicha—.
Las campanas del cielo 
sones hacen de alegría; 
las campanas de la tierra 
ellas solas se tañían; 
el alma del penitente 
para los cielos subía.

Edad Media. Romances de la pérdida de España

miércoles, 15 de febrero de 2012

20/02/2012: NUEVA Lectura compartida: "Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor". Rocío Díaz Gómez y Javier Díaz Gil en Villaverde Alto (Madrid)

Nueva oportunidad: "Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor"


Amigos,

Nueva oportunidad: el Centro de Educación Permanente de Adultos (CEPA) de Villaverde nos ha invitado para que volvamos a hacer la lectura que protagonizamos mi amiga, la escritora Rocío Díaz Gómez y yo hace apenas unos días en el café Libertad 8.
Para los que no pudisteis venir o para los que os apetece volver a escucharnos, el lunes próximo, día 20 de febrero de 2012, a las 18.00 horas volvemos a ofreceros nuestros textos, esta vez en Villaverde Alto (Madrid).

Os dejo aquí los detalles del evento:

Lunes 20 febrero 2012
18.00 horas

"Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor”.
Lectura compartida

ROCÍO DÍAZ GÓMEZ
Escritora

JAVIER DÍAZ GIL
Poeta

Lugar: Centro de Educación Permanente de Adultos (CEPA) de Villaverde (Aula Magna)
c/ Villalonso, 10 (Villaverde Alto - Madrid)


Cómo llegar:Renfe: Puente Alcocer.
Bus 76:
Metro: Villaverde Alto

Gracias, ¡os esperamos de nuevo!

martes, 7 de febrero de 2012

13/02/2012: Lectura compartida: "Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor". Rocío Díaz Gómez y Javier Díaz Gil en Libertad 8 (Madrid)

"Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor"


Amigos,
 
El lunes, día 13 de febrero de 2012, a las 19.30 horas volvemos a “actuar” en el café Libertad 8 mi amiga Rocío Díaz Gómez (escritora) y yo.
 
Reeditamos las lecturas conjuntas que hicimos el año pasado 2011, “Cuéntame un poema y te rimo un cuento”.
Pero en esta ocasión, coincidiendo con la semana de San Valentín, las lecturas las centraremos en el amor: Relatos y poemas de amor.
 
Si os apetece compartir con nosotros esa tarde, si os apetece dar la vuelta a un lunes para hacerlo diferente, os esperamos y estaremos encantados de encontrarnos allí.
 
Una buena excusa para verse y escuchar nuestra lectura mientras os tomáis una cervecita.
 
Os dejo aquí los detalles del evento:
 
Lunes 13 febrero 2012
19.30 horas
 
"Cuéntame un poema y te rimo un cuento: el amor”.
Lectura compartida
 
ROCÍO DÍAZ GÓMEZ
Escritora
 
JAVIER DÍAZ GIL
Poeta
 
Lugar: Café Libertad 8
c/ Libertad, 8
Metro Banco ó Chueca
Madrid (España)
 
Gracias, ¡os esperamos!
 

miércoles, 1 de febrero de 2012

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar febrero 2012





POR LA PÁGINA VEINTE

Cuánto parecía
emocionarle mi lectura.

Me dejó
la esquina del corazón
doblado
por la página veinte

y se marchó.


© Javier Díaz Gil
10 de enero de 2012

domingo, 29 de enero de 2012

Haiku: Tierra (Un poema de Javier Díaz Gil)



TIERRA

Tierra dormida.
En el invierno cantas,
pájaro herido.

© Javier Díaz Gil
29 de enero de 2012

jueves, 5 de enero de 2012

7 enero 2012: Presentación "Entre cuatro labios de hombre". Premio TIFLOS 2007


Presentación "Entre cuatro labios de hombre" de Enrique López Clavel

El próximo sábado 7 de enero se presentará el libro "Entre cuatro labios de hombre", de Enrique López Clavel (premio Tiflos 2007), publicado por Poeta de Cabra (2) Ediciones.
Será a las 21 hr. en la Asociación Catorce Huertas, en la C/ Huertas 14 (1º Izquierda). Metro Antón Martín.
Presentan el libro: José María Herranz y Sonia García Rincón. Leerá sus textos el poeta.

http://poetacabra2.blogspot.com/2012/01/presentacion-de-entre-cuatro-labios-de.html

No os lo perdáis.

 Enrique López Clavel
Santiago de Cuba, 1963

Enrique López Clavel es de origen cubano, y actualmente reside en Madrid. Se licenció en Filología en 1990 en La Universidad de Oriente, Cuba. Ha sido profesor e investigador de la discapacidad, director creativo de radio y especialista en publicidad y relaciones públicas.
Es autor de 10 obras teatrales y numerosos libros de poesía, entre ellos: Licántropo aterido (1991), Animaduendos (1995), Quemaduras para no perder la paciencia (2001), Departir tiras de piel (2003), Artimañas (disco de poemas y música, 2004), Entre cuatro labios de hombre (2007). También ha escrito dos novelas: Ballet de las pestañas (2008) y Templo de las orejas (2009).
Posee los siguientes premios: Primer Premio de Publicidad en el Festival Nacional de la Radio Cubana (1992), Primer Premio de Poesía en El Concurso Nacional de Literatura de la ANCI en sus ediciones de 1988, 1990, 1995, Accésit Especial en Los Juegos Florales Ateneo Cultural de Santiago de Cuba 1997 y Primer Premio de Poesía Tiflos en España 2008.
La voz de Enrique López Clavel, como otros autores caribeños, es moderna, barroca, exuberante y, como rasgo propio, añadiría que transgresora y vanguardista. Es deudor de la obra de José Lezama Lima, a quien considera uno de sus maestros. Formalmente compone en verso libre en largas estrofas donde indaga acerca de la naturaleza humana, la sexualidad, sus misterios y contradicciones, lo telúrico del mundo y la propia naturaleza creadora del lenguaje, usando radicales metáforas.

lunes, 2 de enero de 2012

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar enero 2012

Periquitos londinenses (Foto EL PAIS)


POÉTICA


Desconoces si levantarán hoy el vuelo
sobre las copas desnudas de los árboles.
El frío los mantiene inactivos y su color
amarillo y verde y azul y vida
es una provocación para los tristes.

Sabes que ayer no vinieron,
ni siquiera aparecieron antesdeayer,
-con la posible excusa de despedir el año-.

Pero montas tu trípode,
colocas el objetivo,
enfocas las ramas desnudas
y esperas.

Tienes miedo de que no vuelvan
o que debas cerrar los ojos

y aparezcan.



© Javier Díaz Gil
2 de enero de 2012