sábado, 1 de julio de 2017

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar julio 2017



WATERING HOLE

El calor evapora
las últimas lagunas.

Apenas barro y mosquitos:
el agua inapelable
que da vida y muerte.

Esperáis ocultos
a que nos venza la sed.
El crujido de una rama
-nuestros pasos-
nos revelan.

La noche ya no es refugio.
El llanto es respiración
y el viento,
fuego que delata.

Morir debilitados bajo el colmillo cruel
y la garra.

O morir de sed.

Javier Díaz Gil

20 de junio de 2017

2 comentarios:

Jaco Liuva dijo...

Beber o no vivir, he ahí la cuestión...

Javier Díaz Gil dijo...

Los depredadores saben nuestras debilidades y las aprovchan... Gracias por tu lectura, querido José Luis.
Un abrazo
Javier