lunes, 1 de febrero de 2016

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar febrero 2016





BUSTER KEATON


"Chaplin wasn't the funniest, I wasn't the funniest, Stan Laurel was the funniest." 
                                                                                                            (Buster Keaton)


Veo llorar a Buster Keaton
en el funeral de Stan Laurel.

Buster Keaton, sus lágrimas,
sus ojos evitando la cámara que busca su imagen.

Y pienso en Keaton y en su locomotora
y en Harold Lloyd pataleando
colgado de la aguja del reloj
y en Chaplin jugando con dos tenedores que bailan
entreteniendo el hambre.

Soy un niño que crece
riendo con el gordo y el flaco:
los enfados tristes de Oliver Hardy,
el pelo erizado, su mueca inocente,
la mano de Stan Laurel, su mano,
que revuelve nerviosa
su cabello.

Un niño que crece
aprehendiendo la mirada 
melancólica de Keaton: 
su magia.

Lloro con Buster Keaton los sombreros vacíos,
los relojes desaprendidos y sus ausencias.

La cámara se detiene ante el rostro del hombre que nunca sonríe.

La muerte sabe
         quién era el más grande.


© Javier Díaz Gil
28 de enero de 2016

8 comentarios:

Rocío Díaz Gómez dijo...

Pues me ha gustado mucho. Qué evocador, qué nostálgico. Me gusta especialmente todo el párrafo de "Soy un niño que crece..."

Un beso grande, Rocío

Javier Díaz Gil dijo...

Gracias Rocío, Ya estabas "avisada" de que estaba escribiendo este poema. ;-)
Si buscas en youtube encontraras el video en el que Buster Keaton llora en el funeral de Stan Laurel. Merece la pena.

Un beso amiga
Javier

Iñaki Túrnez dijo...

Un placer, como siempre, esta cita con tus poemas cada primeros de mes. Esa forma que tienes de mirar la realidad cada vez me parece más familiar, más cercana. Enhorabuena por el poema, Javier, y gracias por tu generosidad. Un abrazo.

Javier Díaz Gil dijo...

Iñaki, te agradezco mucho tu lectura y siempre tus generosos comentarios. Esa familiaridad que dices con mis poemas es ya una conversación que confío siga prolongándose mes mes. Un abrazo, amigo

grumpy dijo...

Me encanta

Javier Díaz Gil dijo...

Muchas gracias grumpy. Un abrazo

francisco fenoy rodríguez dijo...

Má que un determinado verso, la armonía del poema; más que la armonía del poema, la idea homenaje a unos únicos cómicos: insuperables e irrepetibles.Enhorabuena.

Javier Díaz Gil dijo...

Paco, muchas gracias por tu comentario. Me alegra mucho que te guste el poema. Un abrazo amigo.
Javier