miércoles, 1 de julio de 2015

Un poema de Javier Díaz Gil para empezar julio 2015



POÉTICA

Escribe solo
si el poema insiste.
La Poesía es caprichosa:
ella te poseerá.

Y devuelve luego,
-no lo dudes,  poeta,-
su lugar al silencio.


© Javier Díaz Gil
22 de junio de 2015

10 comentarios:

Eloisa Pardo Castro dijo...

Pues es un buen comienzo para Julio. Un saludo y que tengas un verano feliz y productivo.

Javier Díaz Gil dijo...

Eloisa, muchas gracias por tu comentario. Igualmente amiga, que pases un feliz verano y que nos visite la caprichosa musa de vez en cuando.
Un beso
Javier

Iñaki Túrnez dijo...

El silencio puede convertirse en poesía incluso sin necesidad de ser nombrado. Solo tenemos que añorarlo, buscarlo allá donde se esconda, y, afinando bien el oído, hasta escucharlo. Entonces se convierte en pura espiritualidad.

Igual que tus poemas, Javier.

Gracias, un abrazo
iñaki

Javier Díaz Gil dijo...

Querido Iñaki, muchas gracias, eres muy amable. Me alegra de que te haya gustado el poema. El silencio puede ser tan poético o más que muchas palabras, cierto.
Un abrazo muy fuerte, amigo.
Javier

Amando García Nuño dijo...

Cuánto conocimiento en ese concepto poético. Aunque, a veces, sería mejor no hacer caso a su insistencia, hay posesiones que anulan al presunto poeta. Con el silencio, no pasa nunca.
Abrazos, siempre

Javier Díaz Gil dijo...

Querido Amando, sabes como yo, que la Poesía no ceja y hasta que no consiga que pongas negro sobre blanco el poema estará dentro de tu cabeza dándote la lata para salir de ella.
De acuerdo contigo en que el silencio es mejor compañía.

Un abrazo muy fuerte
Javier

Inuk dijo...

Querido Javier,

tanto tu poema como tus respuestas a los comentarios me hacen pensar. (Lo que nos aportas Javier, es siempre un regalo en todas sus formas). No sé si un silencio es poético o si la poesía está en esa parte que fantaseamos en el silencio. Fantaseamos con palabras, con imágenes que quedan para nosotros; que son íntimamente nuestras.

El silencio es tan necesario para escuchar lo que nos bulle dentro: el poema. Hay tanto ruido ahí fuera algunos días, tantas voces tantos gritos, tanta queja, que sin duda uno agradece este trozo de recogimiento en uno mismo, y más aún cuando es en otro.

Gracias

Un abrazo enorme

Javier Díaz Gil dijo...

Querida Victoria,

el silencio es necesario porque nos conduce al recogimiento, a buscar, a escuchar. El poeta debe estar en escucha, no empeñarse en escribir si no es la Poesía la que te elige. Tú no eliges el poema, el poema te elige a ti.

Mientras tanto volvamos al silencio, a la escucha, huyamos de los silencios vacíos, de esos alejémonos siempre.

Un beso amiga
Javier

Paralelo 49 dijo...

Javier, qué crees? Estoy aquí esperando a mañana para tener tu nuevo poema.

:D

Besos

Javier Díaz Gil dijo...

Victoria,

no tienes que esperar mucho ya (sonrío imaginándote ahí pendiente de este nuevo poema). "Ventanas en Marvao" se titula el poema que abrirá agosto y te advierto de que es un tanto distinto a los habituales. El poema debe ser un juego también (y este pretende jugar con el fondo y la forma). A ti que te gusta la fotografía, te diré que empieza con una foto...
Confío en que te guste, amiga.
Un beso
Javier