25.
NO QUIERAS desprenderte
de lo que amas.
El lugar donde
fuiste feliz
no está en venta.
Crece tu piel
contra los días
impares.
Renunciar a la luz
que te alimenta
es desprender el hueso de su carne.
Tiempo de orquídeas
David Lerma Martínez
Para mí es una alegría formar parte de esta presentación, apadrinar de algún modo, la publicación de una novela de David Lerma. Conozco a David desde el año 1996. Estaba convencido desde hace todos esos años que la buena literatura, el buen oficio de David tendría como recompensa algún día la publicación de su obra. Y ha sucedido y es justo que pueda disfrutarla todo el público lector.Esta novela que nos ha ido leyendo su autor en la Tertulia mientras la estaba escribiendo ahora ya es un libro. Muchas veces digo que en la Tertulia tenemos la fortuna de ver nacer y crecer libros. Este “Tiempo de orquídeas” es uno de esos milagros que gracias a la editorial Poeta de Cabra es una realidad.David Lerma Martínez, nació en Madrid el 3 de junio de 1972. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense (Madrid). Ha publicado relatos en varias revistas de ámbito local y nacional, como Rascamán, que editábamos en el Taller de Literatura que yo dirigí en el Centro Cultural “Ágata” de Villaverde Alto (Madrid), en La Buena Letra, de la Asociación de Escritores de Fuenlabrada (Madrid), o Luces y Sombras, de la Fundación María del Villar Berruezo de Tafalla (Navarra). Asimismo, ha publicado varios relatos en los Certámenes literarios anuales Ciudad de Getafe. Ha logrado el Primer Premio del Concurso Relatos desde mi barrio, convocado por la Asociación de Vecinos Los Rosales, de Villaverde Bajo (Madrid). Además, ha participado en diversos recitales literarios y poéticos organizados por el Centro Cultural Ágata de Villaverde Alto (Madrid), y el Club Literario “Amargord” de Madrid. Es autor de las novela Soñadores (2008) y Tiempo de Orquídeas (2013), la primera de ellas aún inédita. Forma parte de la muestra itinerante Poesario: Huesos y Literatura, que ha sido expuesta en diversos cafés y centros culturales de Madrid y en esta misma Biblioteca, con la pieza que lleva por título Hambre. Es miembro de la Tertulia Literaria Rascamán, que se reúne semanalmente en Madrid.David Lerma es narrador de profundidad. Escritor de novelas y relatos en los que su mirada y su idea sobre el mundo se trasladan a sus personajes y a las situaciones que nos plantea. Eso sucede con Tiempo de orquídeas.Aunque el novelista se empeñe en decir lo contrario, es inevitable (en poesía por supuesto y también en novela) que el pensamiento y el sentimiento del autor forme parte de la obra. Vida y obra son la misma cosa. La biografía de un escritor es la sucesión de los textos, de los libros que ha escrito.Por eso, el protagonista de esta novela, Miguel Soto, expresa en ocasiones el pensamiento, también el sentimiento del autor. Podría ser Soto un antihéroe si no fuera porque los héroes no saben que lo son hasta que se presenta la oportunidad de serlo. El compromiso y el sacrificio son la pasta de la que está hecho nuestro protagonista.Personajes bien perfilados, verosímiles, que se acoplan perfectamente unos a otros y que consiguen un conjunto armonioso por el que David Lerma nos lleva con mano firme desvelando la trama, haciendo avanzar la novela y su desenlace. Soledad, Sol, es la coprotagonista femenina, que tanto influirá en Soto. Personaje que conocemos con su nombre propio, destacándolo del resto. Frente a los personajes corales que David Lerma identifica, dejándolos en un segundo plano, nombrándolos tan sólo con sus apellidos: Romero, Téllez, Serrano y Yáñez, seres oscuros y siniestros que pueblan muchas oficinas (a poco que pensemos conocemos todos a algún Romero, Téllez, Serrano o Yáñez) y que son claves en el libro.“Tiempod e orquídeas” es un libro arriesgado. Es arriesgado contar una historia situada en la transición española. En un momento clave como es el asesinato de los abogados de Atocha, en enero de 1977. Una época en la que nuestro autor tenía tan sólo 5 años. Escribir de un tiempo que no has vivido requiere investigación, requiere acudir a la memoria de tus mayores, requiere oficio. Recrear cómo era el Madrid de 1977, cómo vestían los personajes o como hablaban, hacernos entrar en sus pensamientos y hacerlo bien no es sencillo. David Lerma lo consigue. El tiempo narrativo, la acción principal de la novela, transcurre de enero a abril de 1977, cuatro meses claves. Los hilos del tiempo histórico (el asesinato de Atocha, los crímenes de ETA, la legalización del PCE…) se entrelazan con sabiduría con la intrahistoria: la relación entre los personajes, su pasado, su presente, sus miedos, sus certezas, las calles de Madrid, sus habitantes… El tiempo histórico del pasado de Soto -excelentemente narrado- que explica su presente (Franco, la cárcel, el sufrimiento, las pérdidas…) es otro de los hallazgos del libro.Dice David Lerma que la escritura es el territorio en el que él se siente libre. El escritor crea y mueve a sus personajes con libertad, les hace decir lo que piensa, olvidando lo que pueda ser políticamente incorrecto. El territorio de la ficción es el territorio de la libertad. Esa libertad, otro hallazgo más, la transmite al lector y consigue hacernos cómplices de la trama y de los personajes.Publicar una novela, un libro de poemas debe ser un acto de compromiso con el lector. No se debe entregar al lector un libro en el que no hayas dado el 100% de tu oficio: la escritura seria y trabajada, las innumerables correcciones, la sabia construcción de personajes y de tramas, la elección del narrador, el reparto de materiales en los capítulos, la consciente ubicación del conflicto en la novela y en cada uno de los capítulos y su resolución… En definitiva, escribir un libro no es sólo contar una historia, es saber valerse de la técnica, apoyarse en el trabajo que hay previo: el sabio oficio de escritor.David Lerma cuida todo eso y esta novela es una demostración de ello. El avisado lector disfrutará de los diálogos, de los monólogos interiores y las digresiones, de las descripciones y de cómo se crean los espacios, del tacto y de los olores que se respiran, de la vida… Y disfrutará leyendo una historia que le atrapará desde la primera página. Una historia con minúscula que construye, sin duda, la Historia con mayúsculas.No debo desvelar más sobre el libro, sobre su argumento. Pero permíteme, David, que cite lo que uno de los personajes, esos siniestros Romero, Téllez, Serrano o Yáñez dicen sobre la poesía y los poetas y que define la mirada de ellos sobre el mundo:Cito literal:“Cuando le sacaron del coche, no paraba de decir que no estaba haciendo nada, que iba a una cita con su novia, que él solo escribe poemas, nada más. Vamos, que es poeta…-O sea, un inútil. Macho, ¿por qué será que a todos los inútiles les da por lo mismo?”
David, sonreí cuando leí este pasaje.Una excelente novela que merece vuestra atención. Que merece que la leáis y que si os gusta (estoy seguro de que va a ser así) la recomendéis porque leer a David Lerma va a ser para vosotros un verdadero hallazgo.
Quiero dar las gracias en primer lugar a la librería María Pandora que nos acogió y, por supuesto, a Rocío Díaz Gómez, amiga y excelente escritora que me presentó y a la multitud de amigos y familia que llenó la sala. Fue, sinceramente, una alegría y una tarde memorable en la que el silencio y las miradas atentas con las que se escucharon cada uno de los poemas demuestra que la Poesía sólo lo es plenamente si se comparte. La Poesía la escribe el poeta pero no es nada si no consigue que llegue y emocione al que le escucha, al que la lee.Aníbal B.C.
Piedrabuena
El poeta Nicolás del Hierro (Piedrabuena, 1934-2017), uno de los escritores más reconocidos de Castilla-La Mancha ha fallecido hoy en Madrid, a los 82 años de edad.
Según han informado hoy a Lanza amigos del poeta, el escritor castellanomanchego ha muerto tras haberse enfrentado durante meses a una larga enfermedad, que no le ha impedido en todo este tiempo seguir escribiendo y publicar nuevos libros.
Del Hierro, que residía en Madrid, era uno de los escritores más respetados de la región con un largo currículum literario como poeta, narrador, conferenciante y crítico.
Hace tan sólo unos días el poeta aseguraba, en su última entrevista a Efe, estar muy ilusionado por ver cómo un nuevo libro suyo llegaba a las manos de sus lectores.
Lo hacía a raíz de que la editorial toledana Lastura ediciones tuviera previsto presentar, a finales de este mes, su último libro publicado 'Nota quisiera ser de cuanto sueño'.
Poetas y amigos de Nicolás del Hierro han asegurado que el hecho de que la muerte le haya sobrevenido cuando iba a presentar su último poemario pone de manifiesto que el escritor manchego no ha cesado de crear en todos estos años, desde que en 1962 publicara su primer libro 'Profecías de la guerra'.
De hecho, han resaltado que la enfermedad que ha sufrido, no ha sido capaz de doblegar ni su voluntad, ni su pluma en este tiempo.
Uno de estos amigos, el escritor Francisco Caro ha asegurado que Del Hierro fue "un poeta a pie de obra", cuyo trabajo literario siempre "ha sido fiel a sus orígenes y al paisaje, que han inundado una buena parte de sus obras".
El pasado mes de mayo, Del Hierro presentaba el poemario "Esta luz que me habita" publicado por la Biblioteca de Autores Manchegos (BAM), que hacía el número diecinueve de sus libros de poesía, y que según sus editores "constituía un buen ejemplo ético y estético de su quehacer literario" en el que el autor buscaba "los cimientos de su propia escritura y las razones de la condición humana".
Cofundador de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha, fue miembro muy activo de la Asociación Castellano-Manchega de Escritores de Turismo y, a lo largo de muchos años coordinó el aula de poesía en la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid.
Colaborador habitual en distintos medios de comunicación y revistas especializadas, Del Hierro logró el reconocimiento en Latinoamérica, donde llegó a publicar alguno de sus poemarios fuera de España.
Poseedor de numerosos reconocimientos, algunos le han llegado en los últimos años cuando fue nombrado socio de honor de la Biblioteca de Castilla-La Mancha y cuando en su pueblo natal, Piedrabuena, sus vecinos decidieron rendirle un sentido homenaje poniendo una placa en la casa en la que nació para recordar cómo sus versos cantaron a su tierra y a la hondura de sus gentes.
Hoy, como en aquel entonces, han explicado desde la Asociación de Amigos de Piedrabuena, las calles del pueblo "conservarán la memoria de su poeta" y cómo éste decidió entregar su palabra "a su paisaje, a sus sierras, a su luz y su cal, a su río y a sus gentes".
Nicolás del Hierro, recuerdan sus amigos, siempre se mostró orgulloso de haber nacido en Piedrabuena, cuyo ayuntamiento, en 1997, decidió crear un premio que llevaba su nombre para galardonar un libro de versos, algo que el poeta siempre recordaba como el mayor homenaje que había recibido nunca.
CondolenciasEl presidente de la Diputación de Ciudad Real, José Manuel Caballero, ha lamentado esta mañana la muerte de Nicolás del Hierro y ha manifestado su pésame a la familia y amigos en nombre de la Corporación provincial. Caballero ha destacado la dignidad y la determinación con la que ha luchado contra la enfermedad y ha remarcado la fortaleza creadora de Del Hierro, quien ha escrito prácticamente hasta sus últimos días.
A pesar del sentimiento de pérdida irreparable para Piedrabuena, su pueblo natal, y el conjunto de la provincia, Caballero ha mostrado su satisfacción porque Nicolás del Hierro ha sido valorado como se merece en su tierra. En este sentido, el pasado mes de mayo la institución provincial propició, a través de su editorial, la Biblioteca de Autores Manchegos, la edición de su última obra, el libro de poemas “Esta luz que me habita”, con el número 91 de su colección literaria “Ojo de Pez”.
Caballero, que ha recordado que la andadura creativa de Nicolás del Hierro ha sido “larga y fecunda”, ha remarcado que el poeta, narrador, guionista y crítico deja una extensa obra de gran valor. Y ha agradecido la importancia del legado que nos ha otorgado este prolífico escritor autodidacta que siempre dijo que la calle fue su universidad.
“Se ha marchado un hombre sencillo y auténtico que fue capaz de hacerse a sí mismo como poeta y que no abandono su creación literaria a pesar de que tuvo que trabajar duro para sacar adelante a su familia”, ha dicho Caballero para concluir destacando que a lo largo de su vida siempre se identificó con su tierra y sus gentes.
Por su parte, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha trasladado su pésame a la familia y amigos de Nicolás del Hierro.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, ha ensalzado, en nombre de todo el Gobierno regional, la trayectoria creativa de este poeta, que en los próximos días tenía previsto presentar su último libro. Además, ha destacado la manera en la que Del Hierro llevaba a gala su procedencia castellano-manchega.
Tal y como ha recordado hoy Felpeto, Nicolás del Hierro estaba estrechamente vinculado a Castilla-La Mancha gracias a su implicación activa en distintas asociaciones de la región, ya que fue miembro de la Asociación Castellano-Manchega de Escritores de Turismo, así como durante años ejerció la coordinación de la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid.
El responsable de Cultura del Ejecutivo autonómico ha recordado también que Del Hierro fue nombrado socio de honor de la Biblioteca de Castilla-La Mancha.
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| Foto: Alepo, hoy |