martes, 31 de julio de 2007

El blog de Ana Rüsche: peix de aquario

Ana Rüsche

Cuando en octubre del pasado año 2006 participé en el encuentro de poesía iberoamericana "Poquita Fé" que se celebró en Santiago de Chile tuve la suerte de conocer la poesía que se está escribiendo ahora al otro lado del Atlántico. Y descubrí la poesía brasileña a través del encuentro con Virna Teixeira, de la que ya he hablado en este blog (http://javierdiazgil.blogspot.com/2007/01/el-blog-de-virna-teixeira-poeta.html).

La poesía en castellano es más accesible para los castellanopartalantes, pero el descubrimiento de la poesía de Virna o de la poeta de la que hoy quiero ocuparme han sido un mundo nuevo para mí, un mundo donde me reconozco también.

Ana Rüsche, (Sao Paulo, Brasil, 1980), poeta y abogada. Actualmente cursa Letras en la Facultad de Letras de la Universidad de Sao Paulo. En 2005 publicó su primer poemario, Rasgada.

Posee un blog en el que escribe regularmente y que os recomiendo:

http://peixedeaquario.zip.net/

Podéis encontrar una entrevista y sus poemas (en portugués) en la web:

http://www.germinaliteratura.com.br/arusche.htm

Para muestra os dejo aquí un poema suyo, que estoy seguro de que os gustará y que es fácilmente comprensible para los que hablamos y escribimos en español.

Tempo de Guerra


Pega meu corpo de boneca
inflável
– lengua nos meus dedos devagar.
Aproveita que nao éramos
uma Penélope recalcada
que perdeu seu homen para
uma feiticeira.
Nós éramos a feiticeira.

Pega meu corpo de boneca
inflável
– palabreos nos meus ouvidos.
Queríamos ser a
Maria Magdalena
para ter a certeza
que conseguiríamos corromper
o cristo.
Nós éramos a prostituta.

Pega meu corpo de boneca
inflável
e me acaricia na nuca,
que eu nao era uma
Camélia postrada
e a branca de Nece
que conhecemos era só
mais um virus na Internet,
Nós éramos a maça.

Pega meu corpo de boneca
inflável
– me morde nas coxas.
Que eu nao tinha as neuras
De Mrs. Dalloway
Nosso dia nos possuía em 52h e
e no nosso cardápio
nao entrava baratas.
Nós éramos as donas da casa.

Pega meu corpo de boneca
inflável
– me espanca, faz o que quiser.

Pois há muito estupraram o amor
e nao havia nada
que sobreviviesse à cama,
nosso front, nossa trincheira,
com estratégias jamais reveladas
en revistas femeninas.

Pega meu corpo de boneca
inflável
que nao era hora de se pensar.
A cama
o transe
e o nada.
sucumbido ali no meu corpo:
un homem
como muitos outros homens.

E se por acaso você nao me obedecesse
e me largasse sozinha por aí,
encontraría um outro dia
o sorriso sensual
da soberba indiferença,
que sacode os hombros e
dá as costas decotadas no
passo afirmado do salto.
Nós éramos Valkirias.
éramos guerreiras
nós éramos as Walkirias.

jueves, 26 de julio de 2007

Carlos Marzal: de la certeza a la incertidumbre.

Dice Carlos Marzal (Valencia, 1961) acerca de su visión de la poesía:

"En el ejercicio de la poesía, todas mis certezas me han devuelto a mis incertidumbres. La redacción de poéticas constituye un pasatiempo de juventud, ese período de la vida en que se mezclan, de forma más o menos tolerable, la falta de información, la osadía, el asombro, la ingenuidad. Hace algún tiempo que se me retiró el derecho a pernoctar en ese hotel (y no porque hoy sea un viejo más informado, más comedido, y esté de vuelta de todos los proyectos, sino tan sólo porque a cierta edad ya no resulta gracioso perderse en vaguedades y jugar a pontífice de lo que las cosas deben o no deben ser).
Cada cual transita por los vericuetos de sí mismo a la intemperie, es decir, sin más brújula que la del instinto y la lectura, para tratar de construir un poema, un artefacto de estricta combinatoria verbal. Pretendo decir algo que sabe cualquier excursionista aficionado: las indicaciones cartográficas no tienen nada que ver con la geografía de nuestra aventura. Intuyo que todo tal vez consista en eso: pertrecharse de un equipaje propio de las palabras adecuadas, para dar cuenta de la aventura de la vida.
No se trata de que desprecie la comodidad de escribir a cubierto (a menudo, resulta estimulante poseer conjeturas sobre casi todo), sino que estoy seguro de que dormir bajo techado resulta indiferente a la hora de escribir. Los hoteles de juventud en donde todas las cosas estaban en su sitio son ilusorios. De manera que hoy prefiero hacerme la ilusión de que escribo a la intemperie.
Mis certezas, repito, me han devuelto a mis incertidumbres, o, mejor dicho, mi única certeza es que me he convertido en el paseante a cuerpo gentil de mis incertidumbres y mis perplejidades."

Carlos Marzal escribe para reconocerse: La incertidumbre es el motor de la poesía.
Encuadrado en la corriente de la poesía de la experiencia, Marzal ha ido más allá, buscando el aspecto reflexivo del poeta frente al mundo, la búsqueda, a través del poema, del mundo que uno habita.

Es autor también de dos novelas, pero me interesa fundamentalmente por su obra poética. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia. Ha sido codirector durante diez años de la revista de literatura y toros Quites. Ha sido traducido al frances, italiano, alemán, búlgaro y catalán, siempre formando parte de antologías de poesía española.
Ha publicado los poemarios:

El último de la fiesta (1987).
La vida de frontera (1991).
Los países nocturnos (1996).
Metales pesados (2001).
Fuera de mí (2004).
El corazón perplejo (2005).

Recojo, es difícil hacer una selección tres poemas de tres de sus libros. Leedlos, estoy seguro de que os apetecerá regresar a Marzal.

UN MAR DE LÁGRIMAS

Sufrirás. Ya has sufrido.

Tal vez estés sufriendo.

Y aunque sepas por qué (si es que lo sabes),

ese conocimiento no será tu consuelo.

El adiós a los tuyos; el azar,

implacable; la incógnita del cielo,

todo lo que se pierde

hechos y vida abajo, tiempo abajo,

o también vida arriba, hacia lo que te espera,

todo, configura el sabor de tus lágrimas,

un sabor sin sabor, ya que no lo comparte

quien te ha visto sufrir

-no puede compartirlo-,

un sabor que no entiendes,

un cúmulo de lágrimas que trazan,

no sé dónde,

un mar por el que bogan,

y no sé para qué,

inútiles por siempre, inconsolables,

quién sabe desde cuándo,

su alma,

tu alma

y la mía.

(De "Los países nocturnos" 1996)

.

EL CORAZÓN PERPLEJO

Desventurado corazón perplejo,

inconsecuente corazón,

no dudes.

No tiembles nunca más por lo que sabes,

no temas nunca más por lo que has visto.

Calamitoso corazón,

alienta.

Aprende en este ahora

el pálpito que vuelve con lo eterno,

para latir conforme en valentía.

Los números del mundo están cifrados

en la clave de un sol tan rutilante

que te ciega los ojos si calculas.

Ciégate en esperanza,

errátil corazón,

suma los números.

Un orden en su imán te está esperando.

Desde el final del tiempo se levanta

un ácido perfume de hojas muertas.

Respíralo y respira su secreto.

Abre de par en par tu incertidumbre.

No permitas

que encuentre domicilio la tibieza,

ni que este inescrutable amor oscuro

cometa el gran pecado de estar triste.

Acógete a ti mismo en tus entrañas

con tu abrazo más fuerte,

tu mejor padre en ti, tu mejor hijo,

gobierna tu ocasión de madurez.

Insiste una vez más,

aspira en estas rosas

su pútrido fermento enamorado.

En este desvarío de tu voz

se desnuda el enigma, transparece

la recompensa intacta de estar siendo.

Aquí estamos tú y yo,

altivo corazón,

en desbandada.

A fuerza de caer, desvanecidos.

y a fuerza de cantar,

enajenados.

(De "Metales Pesados" 2001)

.

LUGAR RUPESTRE

Con la sed más anciana,

arrodillado,

para encontrarle el cauce al agua tuya,

me he bañado de ti,

linfa radiante;

me he prosternado en ti,

nunca más joven.

En la gruta que parte en dos tu cuerpo,

me he marchado por fin de mis orillas,

me he sumido en tus labios,

con mis labios.

Mi saliva te hablaba sin idiomas.

Con la humedad sagrada

he dibujado,

en la pared de sedas de tu sima.

En resina salobre del deseo,

he dispuesto una rosa,

y la he mordido.

Eché a volar un ave,

y la he matado.

Un hombre había en pie,

y ahora no hay nada.

De "Fuera de mí" 2003


......
Pinchando en el siguiente enlace podréis escuchar y ver a Carlos Marzal leyendo su poema "El corazón perplejo".

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras?portal=0&Ref=8757&video=15

miércoles, 25 de julio de 2007

Antonio Machado: Leonor y la muerte

Leonor y Machado

Cinco años duró el matrimonio de Antonio Machado y Leonor. Ella tenía apenas 20 años al morir, y quince recién cumplidos cuando se casó con Machado que ya contaba con 34. El dolor del poeta ante la pérdida de su amada se refleja en sus poemas.
Machado es un poeta indiscutible en la poesía española. Mañana 26 de julio se cumplen 132 años de su nacimiento en Sevilla.

Dice su biografía (tomada de Wikipedia)

Antonio Machado nació el 26 de julio de 1875 en Sevilla. Fue el segundo de cinco hermanos de una familia liberal. Su padre, Antonio Machado Álvarez "Demófilo", amigo de Joaquín Costa y de Francisco Giner de los Ríos, publicó numerosos estudios sobre el folclore andaluz y gallego. Su madre, Ana Ruiz. Su abuelo, Antonio Machado Núñez, era médico y profesor de Ciencias Naturales.

En 1883, su abuelo es nombrado profesor de la Universidad Central de Madrid y toda la familia se traslada con él a dicha ciudad. Antonio Machado completará entonces su formación en la célebre Institución Libre de Enseñanza, fundada por Francisco Giner de los Ríos.

Machado interrumpe varias veces sus estudios, afectado por los problemas económicos de su familia tras la muerte de su padre por tuberculosis en 1893. El influjo familiar y su centro de estudios marcarán su camino intelectual.

En 1899, Antonio Machado viaja a París, donde vive su hermano Manuel, y trabaja de traductor en la editorial Garnier. Allí entrará en contacto con, por ejemplo, Oscar Wilde y Pío Baroja. Vuelve a España y trabaja de actor mientras alcanza el título de bachiller.

En 1902 vuelve a París y conoce a Rubén Darío. De vuelta a Madrid entabla amistad con Juan Ramón Jiménez y publica Soledades (1903).

En 1907 publica Soledades, galerías. Otros poemas y gana las oposiciones al puesto de catedrático de francés, eligiendo la vacante del instituto de Soria, donde conoce a Leonor Izquierdo, con la que se casará dos años después teniendo ella 15 años y él, 34.

En 1911 viajará a París al conseguir una beca para ampliar sus estudios.

Leonor cae enferma de tuberculosis y muere en 1912, lo que sume a Machado en una gran depresión y éste solicita su traslado a Baeza (Jaén), donde vivirá con su madre dedicado a la enseñanza y al estudio.

En 1912 publica Campos de Castilla, obra en la que el autor se separa de los rasgos modernistas que presentaba su obra Soledades y del intimismo hacia el que había evolucionado en Soledades, galerías. Otros poemas, acercándose a los autores de la Generación del 98.

En 1917 conoce a Federico García Lorca y en 1919 se traslada a Segovia. En 1932 se le concede un puesto de profesor en el Instituto Calderón de la Barca, de Madrid.

Escribe textos en prosa que luego serán recogidos en los dos apócrifos Juan de Mairena y Abel Martín.

Con el estallido de la Guerra Civil marcha a Valencia. En 1937 publica su última obra, La guerra. En 1939 con la derrota del ejercito republicano huye de España y se exilia en Collioure (Francia),donde poco después se produce la muerte de la madre del poeta y la de él mismo con sólo tres días de intervalo. En su bolsillo se encuentra un último verso: "Estos días azules y este sol de la infancia".

...........


La muerte de la amada, la soledad, la ausencia están presentes en su poesía tal como decía al principio.

Como muchos de los poetas de los que he hablado en este blog es fácil encontrar información en internet. Google es una herramienta imprescindible. Por eso no quiero hacer referencia a su biografía o a su obra, a su copmpromiso social y político, a la guerra civil española, a su exilio o a su muerte en Colliure (Francia) donde descansa ya para siempre junto a su madre.

Me interesa hoy hablar del problema existencial en Machado y dejar aquí algunos poemas que hablan de ese paso de la pasión amorosa y del enamoramiento, de la pérdida y la muerte, de la ausencia de Leonor.

Machado da para mucho, para seguir leyéndolo siempre.

Disfrutad de estos poemas y animaos a leerlo si prisa, intensamente.

.

A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo

y en su mitad podrido,

con las lluvias de abril y el sol de mayo

algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina

que lame el Duero! Un musgo amarillento

le mancha la corteza blanquecina

al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores

que guardan el camino y la ribera,

habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera

va trepando por él, y en sus entrañas

urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,

con su hacha el leñador, y el carpintero

te convierta en melena de campana,

lanza de carro o yugo de carreta;

antes que rojo en el hogar, mañana,

ardas en alguna mísera caseta,

al borde de un camino;

antes que te descuaje un torbellino

y tronche el soplo de las sierras blancas;

antes que el río hasta la mar te empuje

por valles y barrancas,

olmo, quiero anotar en mi cartera

la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera

también, hacia la luz y hacia la vida,

otro milagro de la primavera.

UNA NOCHE…

Una noche de verano

—estaba abierto el balcón

y la puerta de mi casa—

la muerte en mi casa entró.

Se fue acercando a su lecho

—ni siquiera me miró—,

con unos dedos muy finos,

algo muy tenue rompió.

Silenciosa y sin mirarme,

la muerte otra vez pasó

delante de mí. ¿Qué has hecho?

La muerte no respondió.

Mi niña quedó tranquila,

dolido mi corazón,

¡Ay, lo que la muerte ha roto

era un hilo entre los dos!.


SOÑÉ

Soñé que tú me llevabas

por una blanca vereda,

en medio del campo verde,

hacia el azul de las sierras,

hacia los montes azules,

una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,

tu mano de compañera,

tu voz de niña en mi oído

como una campana nueva,

como una campana virgen

de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,

en sueños, tan verdaderas! ...

Vive, esperanza, ¡quién sabe

lo que se traga la tierra!.

ALLÁ, EN LAS TIERRAS ALTAS…

Allá, en las tierras altas,

por donde traza el Duero

su curva de ballesta

en torno a Soria, entre plomizos cerros

y manchas de raídos encinares,

mi corazón está vagando, en sueños...

¿No ves, Leonor, los álamos del río

con sus ramajes yertos?

Mira el Moncayo azul y blanco; dame

tu mano y paseemos.

Por estos campos de la tierra mía,

bordados de olivares polvorientos,

voy caminando solo,

triste, cansado, pensativo y viejo.

A José Mª Palacio

Palacio, buen amigo,

¿está la primavera

vistiendo ya las ramas de los chopos

del río y los caminos? En la estepa

del alto Duero, Primavera tarda,

¡pero es tan bella y dulce cuando

llega!...

¿Tienen los viejos olmos

algunas hojas nuevas?

Aún las acacias estarán desnudas

y nevados los montes de las sierras.

¡Oh mole del Moncayo blanca y rosa,

allá, en el cielo de Aragón, tan bella!

¿Hay zarzas florecidas

entré las grises peñas,

y blancas margaritas

entre la fina hierba?

Por esos campanarios

ya habrán ido llegando las cigüeñas.

Habrá trigales verdes,

y mulas pardas en las sementeras,

y labriegos que siembran los tardíos

con las lluvias de abril. Ya las abejas

libarán del tomillo y el romero.

¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan

violetas?

Furtivos cazadores, los reclamos

de la perdiz bajo las capas luengas,

no faltarán. Palacio, buen amigo,

¿tienen ya ruiseñores las riberas?

Con los primeros lirios

y las primeras rosas de las huertas,

en una tarde azul, sube al Espino,

al alto Espino donde está su tierra...



lunes, 23 de julio de 2007

Luna de sangre. Un haiku (poema de Javier Díaz Gil)


Un haiku:

Luna de sangre.
Las estrellas brotando
de mi garganta.

© Javier Díaz Gil

domingo, 22 de julio de 2007

Mitología: El origen del mundo. Brasil


El origen del mundo: Brasil

Define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la palabra mito como:

mito.

(Del gr. μῦθος).

1. m. Narración maravillosa situada fuera del tiempo histórico y protagonizada por personajes de carácter divino o heroico. Con frecuencia interpreta el origen del mundo o grandes acontecimientos de la humanidad.

2. m. Historia ficticia o personaje literario o artístico que condensa alguna realidad humana de significación universal.



En relación con estas dos primeras acepciones cada uno de los pueblos que ha habitado el mundo, intentó definir el orígen del universo a través de leyendas cuyo objetivo siempre era transmitir una enseñanza.

Es curioso bucear en ellas y encontrar aspectos tan parecidos en todas: un ser superior que crea al Hombre y pone a su alcance las herramientas necesarias, la Naturaleza, que procura su superviviencia y algo también importante les da: la libertad de elegir.

Hoy quiero hacer mención de la leyenda de Enore, el ser supremo que para los pueblos indígenas de Brasil, fue el creador del mundo.

Dice así la leyenda (os invito a encontrar en ella la enseñanza que quiere transmitirnos):

Enore, el Ser Supremo, cortó un tronco. Esculpió en él una figura humana y lo dejó en el suelo. Luego tomó una rama con la que golpeó el tronco que se convirtió en un hombre. Hizo lo mismo con otro pedazo de madera y así fue como apareció la mujer. Esta primera pareja tuvo primero un hijo y una hija y más tarde, nacieron otros hijos. Enore llamó a los hijos de aquellos primeros padres y les preguntó qué deseaban en el reparto que iba a hacer de los bienes de la tierra. El mayor eligió el arco y la flecha, rechazando las armas de fuego, por ser mucho más pesadas, y también el buey y el caballo porque ensuciaban el suelo de las casas. El otro hijo se quedó con todas esas cosas, dominó el mundo y sus hijos prosperaron...

jueves, 19 de julio de 2007

Alfonsina Storni: poetas suicidas (3)


Alfonsina Storni, se suicidó con 46 años entrando en el Mar del Plata.
El amor que no le correspondió del también escritor (que igualmente se suicida antes que ella), una enfermedad: un cáncer de mama, que resultó incurable, empujaron a esta poeta romántica a un final, a pesar del éxito literario que vivió al final de su vida, a una inestabilidad que provocó su decisión de acabar con ss vida caminando mar adentro en el Mar del Plata.

Dice su biografía:
Alfonsina Storni

(Argentina, 1892-1938)
Escritora argentina, nacida en la Suiza de habla italiana. Maestra de la Escuela Normal y profesora de arte dramático, hizo alguna incursión en el teatro, pero lo más conocido de su obra son sus libros de poemas. Comenzó su carrera literaria en 1916 con La inquietud del rosal, que recoge las sugestiones intimistas y sentimentales de un nuevo romanticismo, desprendiéndose de la poderosa influencia del modernismo. En esta línea publicó El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1920). Sus viajes a Europa, en 1930 y 1934, influyeron en un cambio de rumbo poético, que se refleja en sus libros de madurez, los más logrados, donde la experiencia amorosa se torna confidencia dramática, reflexión sobre la condición femenina y audaz, para la época, sinceridad erótica: Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Formalmente, su expresión se hace más libre y se evade de los moldes anteriores del clasicismo. Se suicidó en Mar del Plata en 1938.

Podéis ampliar más la información sobre su obra consultando la excelente página dedicada a ella en Cervante Virtual:
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Alfonsina/

De Alfonsina, todos recordaremos los últimos versos que escribió antes de morir, premonitorios de su suicidio:

DIENTES DE FLORES, COFIA DE ROCÍO...

Último poema antes de suicidarse.

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

........

Tenme prestas la sábana terrosa...

Basada en este poema nació la preciosa y conocida canción "Alfonsina y el mar" que interpreta como nadie Mercedes Sosa. Podéis escucharla pinchando en este video. Ya solo me resta invitaros a conocerla más, leyendo sus poemas:

miércoles, 18 de julio de 2007

Federico García Lorca


Federico García Lorca. Es inútil descubrir más cosas de Federico, hablar de su biografía, de sus poemas, de su muerte. Lorca es referente inevitable de la poesía española y de la literatura universal. Podemos encontrar información de él en multitud de páginas web.

Todo en torno a Lorca es mítico. Cualquier etapa de su vida. Su nacimiento e infancia en Granada, su estancia en Madrid en la Residencia de Estudiantes donde conoció a Buñuel y a Dalí. Allí decían de él que escribvçia poemas muy tristes, a veces trágicos, pero sin embargo era el centro de las fiestas por su alegría, interpretando al piano canciones populares.

Su trayectoria con el grupo de "La Barraca" llevando el teatro por los pueblos de España en plena República, alimetando el espíritu abierto de esa nueva España.

Su escritura que sufrió el quiebro inevitable ante la ciudad de Nueva York y su inmersión en el surrealismo más conmovedor.
Su fuerza como autor teatral: La casa de Bernarda Alba, Bodas de Sangre, Así que pasen cinco años...

Su reconocimiento en América: Cuba, Argentina...

Su vida personal, su homosexualidad.

Y la muerte terrible, la Guerra Civil, su fusilamiento un 19 de agosto de 1936, en el inicio de la Guerra, en el barranco de Víznar (Granada).

Una obra que emergía con fuerza y que fue quebrada de raíz.

Lorca nos ha influido a todos. Lorca nos ha hecho poetas a mucho de los poetas actuales.

Seguro que aparecerá en este blog más veces, es un poeta fundamental.

Hoy quiero dejar aquí un soneto suyo. Me emociona su libro "Sonetos del amor oscuro". De él os copio aquí uno de los más queridos.
Espero que os guste.


[TENGO MIEDO A PERDER LA MARAVILLA]

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.