
Para este 19 de junio: un haiku, la noche, un corazón, la risa...
VENCE A LA NOCHE...
Vence a la noche
el corazón que quiere
seguir riendo.
© Javier Díaz Gil
En este blog he ido dejando testimonio de mi admiración por los poetas españoles de la Generación del 50, hablé de Ángel González y de Jaime Gil de Biedma y hablaré de muchos de ellos muy pronto pues me parecen imprescindibles. Pero ahora quiero recordar especialmente a Claudio Rodríguez.![]() | Nace en Zamora el 30 de enero de 1934. Estudia el bachillerato en el Instituto Claudio Moyano y, en 1951, se traslada a Madrid para estudiar Filología Románica. En 1948, escribe sus primeros poemas y publica Nana de la Virgen María en el Correo de Zamora, en 1949. A los 18 años gana el premio Adonais por Don de la ebriedad, libro que impresiona a Vicente Aleixandre con el que mantendrá una amistad profunda. En 1958, publica Conjuros y, con la ayuda de Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre, viaja a Inglaterra, donde trabaja como lector de español hasta 1964, en las Universidades de Nottingham y Cambridge. Descubre a los románticos ingleses sobre todo William Wordsworth y Dylan Thomas, que influirán en su poética. En Inglaterra escribe Alianza y condena, Premio de la Crítica 1965. En 1963, se publica Poesía última, antología de Francisco Ribes que incluye poemas de Claudio Rodríguez, Ángel González, José Ángel Valente y Carlos Sahagún entre otros. Vuelve a España y se dedica a la docencia universitaria. En 1976, publica su cuarto poemario El vuelo de la celebración. Recibe el Premio Nacional de Poesía en 1983 por Desde mis poemas, recopilación de sus cuatro primeros libros. En 1991 publica su último libro de poemas, Casi una leyenda. Ingresa en la Real Academia Española de la Lengua en 1987 en sustitución de Gerardo Diego. Premio Príncipe de Asturias y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1993. Fallece en Madrid en 1999. Dijo Claudio Rodríguez de su poesía: “Toda poesía es un testimonio vital, y puede que en la mía haya una confesión, pero no se trata de una poesía biográfica, de lo que he hecho ayer o lo que hago ahora. Es el propio vivir, el latido humano el que tiene que estar dentro de los poemas." |
AJENO
Largo se le hace el día a quien no ama
y él lo sabe. Y él oye ese tañido
corto y duro del cuerpo, su cascada
canción, siempre sonando a lejanía.
Cierra su puerta y queda bien cerrada;
sale y, por un momento, sus rodillas
se le van hacia el suelo. Pero el alba,
con peligrosa generosidad,
le refresca y le yergue. Está muy clara
su calle, y la pasea con pie oscuro,
y cojea en seguida porque anda
sólo con su fatiga. Y dice aire:
palabras muertas con su boca viva.
Prisionero por no querer, abraza
su propia soledad. Y está seguro,
más seguro que nadie porque nada
poseerá; y él bien sabe que nunca
vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
¿cómo podemos conocer o cómo
perdonar? Día largo y aún más larga
la noche. Mentirá al sacar la llave.
Entrará. Y nunca habitará su casa.
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A quien no ama, ¿cómo podemos conocer o cómo perdonar?... maravillosos versos.
Podéis escuchar la voz del poeta recitando este poema (esta era una de las sorpresas) pinchando en este enlace:
http://www.epdlp.com/ram/rodriguez.ram
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Y para cerrar, este poema que pudiera ser una despedida del poeta o una revelación:
SECRETA
Tú no sabías que la muerte es bella
y que se hizo en tu cuerpo. No sabías
que la familia, calles generosas,
eran mentira.
Pero no aquella lluvia de la infancia,
y no el sabor de la desilusión,
la sábana sin sombra y la caricia
desconocida.
Que la luz nunca olvida y no perdona,
más peligrosa con tu claridad
tan inocente que lo dice todo:
revelación.
Y ya no puedo ni vivir tu vida,
y ya no puedo ni vivir mi vida
con las manos abiertas esta tarde
maldita y clara.
Ahora se salva lo que se ha perdido
con sacrificio del amor, incesto
del cielo, y con dolor, remordimiento,
gracia serena.
¿Y si la primavera es verdadera?
Ya no sé qué decir. Me voy alegre.
Tú no sabías que la muerte es bella,
triste doncella.
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La segunda de las sorpresas es este mismo poema que he encontrado traducido al portugués y que suena tan dulce. Lo tomo prestado de:
http://islakokotero.blogsome.com/2007/03/22/secreta-un-poema-de-claudio-rodriguez-en-portugues/
SECRETA
Não sabias que a morte é bela
e que se fez no teu corpo. Não sabias
que a familia, ruas generosas,
eram mentira.
Mas não aquela chuva da infancia,
e não o sabor da desilusão,
o lençol sem sombra e a carícia
desconhecida.
Que a luz nunca esquece e não perdoa,
mais perigosa com a tua claridade
tão inocente que diz tudo:
revelação.
E já nem posso sequer viver a tua vida,
e já nem posso sequer viver a minha vida
com as mãos abertas nesta tarde
maldita e clara.
Agora salva-se o que foi perdido
com sacrificio do amor, incesto
do céu, e com dor, remorso,
graça serena.
E se a Primavera é verdadeira?
Já não sei que dizer. Vou-me alegre.
Tu não sabias que a morte é bela,
triste donzela.
(Traducido por Carlos Leite para la revista Hablar/Falar de Poesía)
Estos días he ejercido de presidente del jurado del certamen de relato corto "Fiestas de Santiago el Verde" 2007, que organiza la Asociación "La Incolora" de Villaverde (Madrid).
Aunque la asociación tiene la información publicada en dos páginas web:
http://santiagoelverde.blogspot.com/
http://www.incolora.org/noticias_det.asp?id=344
quiero publicar yo también la relación de los premiados y darles desde aquí la enhorabuena. La entrega e premios se hará el próximo día 1 de julio a las 18.30 horas en el Parque Huerta del Obispo (Villaverde Alto-Madrid) c/ Villalonso (detrás justo de la Junta Municipal de distrito de Villaverde). Allí nos veremos.
La relación de premiados a la que me refiero es:
- PRIMER PREMIO:D. Juan Carlos Fernández León (Madrid)
Obra: "El fin de las pequeñas cosas"
- SEGUNDO PREMIO:D. Luciano Maldonado Moreno (Gijón)
Obra: "Jazín"
- TERCER PREMIO:D. Alfredo Macías Macías (Huelva)
Obra: "Pancho Villa cabalga de nuevo"
¡Lo dicho, enhorabuena a los ganadores por sus excelentes relatos!
El Ubi sunt es una de las temáticas más tradicionales de la Historia de la Literatura. El tema tradicional de ¿Adónde fueron? ¿Dónde están? El tema de la ausencia, de lo que se marchó.
En la mitología romana Jano (en latín Janus) es un dios que tenía dos caras mirando hacia ambos lados de su perfil, padre de Fontus. Jano era el dios de las puertas, los comienzos y los finales. Por eso le fue consagrado el primer mes del año que en español pasó del latín Ianuarius a Janeiro y Janero, y de ahí derivó a Enero).
Su representación habitual es bifronte, esto es, con las dos caras mirando en sentidos opuestos. Es el dios de los cambios y las transiciones, de los momentos en los que se traspasa el umbral que separa el pasado y el futuro. Su protección, por tanto, se extiende hacia aquellos que desean variar el orden de las cosas. Se le honraba cada vez que se iniciaba un proyecto nuevo, nacía un bebé o se contraía matrimonio.
Su principal templo en el Foro Romano tenía puertas que daban al este y al oeste, hacia el principio y el final del día, y entre ellas se situaba su estatua, con dos caras, cada una mirando en sentidos opuestos. En todos los hogares se le dirigía la plegaria matutina, y en toda tarea doméstica se buscaba su asistencia. Como dios de los comienzos, se lo invocaba públicamente el primer día de enero (Ianuarius), el mes que derivó de su nombre porque inicia el nuevo año. Se lo invocaba también al comenzar una guerra, y mientras ésta durara, las puertas de su templo permanecían siempre abiertas; cuando Roma estaba en paz, las puertas se cerraban. Jano no tiene equivalente en la mitología griega.
Al igual que Prometeo, Jano es una suerte de héroe cultural, ya que se le atribuye entre otras cosas la invención del dinero, las leyes y la agricultura, según los romanos este dios aseguraba buenos finales.
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Y añado más información curiosa que leo en otra web:
"Pero más importante era aún que se consideraba a Jano el dios de los solsticios, las «puertas solsticiales» o «puertas del cielo». Así, el solsticio de verano —fecha a partir de la cual la luz diurna se va reduciendo diariamente— era llamado janua inferni, la puerta del infierno o de los hombres, y el solsticio de invierno, janua coeli, la puerta de los dioses. Además, esta divinidad era para los miembros de los collegia fabrorum romanos –los constructores–, el dios de iniciación a los misterios…"
"Se le representa teniendo una llave en una mano, y en la otra una vara, para indicar que es guardián de las puertas y que preside los caminos."
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Jano es el dios en el que reside el principio y el fin de todas las cosas, el alfa y omega. Esta idea es recogida por la religión cristiana: Dios, como principio y fin de todas las cosas, recogiendo de él igualmente el símbolo con que se representaba al dios Jano en sus templos.
¿No decía que era curioso? Cosas como el mes de enero, los solsticios o Río de Janeiro, están unidos a este dios.
Si os interesa conocer más acerca del dios Jano podéis consultar el artículo:
Ianus, Vigilante del equilibrio del universo. Autor: Carlos Sánchez-Montaña.